
Cuando Mayra Puntillo recuerda el momento en que una líder técnica brasileña le dijo que tenía el potencial para convertirse en arquitecta de software, sonríe. No fue solo un consejo: fue una puerta que la llevó a especializarse en un área dominada por hombres y escasa en referentes femeninos. “Tú tienes potencial. No hay muchas arquitectas mujeres y aquí hay oportunidad”, le dijeron. Años después, esa frase la acompaña mientras lidera desde Sensedia la estrategia técnica para Latinoamérica, guiando a bancos, aseguradoras, fintechs y grandes compañías hacia un futuro donde las APIs, las integraciones y las finanzas abiertas ya no son una tendencia, sino una necesidad.
Mayra Puntillo lleva más de 12 años en el mundo de la tecnología. Su entrada fue temprana: un curso de programación que su padre insistió en que tomara y una prima ingeniera que le mostró que el camino era posible. “En ese momento ni pensaba si era común que las mujeres estudiaran esto; simplemente me enamoré de la computación”, recuerda en entrevista con Emprendedor.com.
Mientras trabajaba en una empresa transnacional en Perú, una líder técnica brasileña le hizo una recomendación que definiría su carrera: especializarse en arquitectura.
“Me dijo que no había muchas arquitectas mujeres y que tenía potencial. Tomé esa sugerencia como una oportunidad para formarme”, cuenta.
Hoy, como Regional Tech Manager para Latinoamérica en Sensedia, su rol combina arquitectura tecnológica, integración y visión de negocio. Sus proyectos se enmarcan en la explosión del mercado API.
Una API (Interfaz de Programación de Aplicaciones) es un conjunto de reglas, protocolos y herramientas que permiten que diferentes programas de software se comuniquen entre sí, intercambien datos y usen funcionalidades de manera estandarizada. Según Postman, el 71% de las empresas globales aumentará su inversión en APIs en 2025; y Gartner estima que para 2026 el 50% de los ingresos digitales de las compañías provendrá de ecosistemas conectados.
Para Mayra, el diferenciador de Sensedia está en traducir tecnología en valor real para el negocio. “Las áreas técnicas cuidan los fierros, pero muchas veces no entienden el impacto en el usuario final; y el negocio crea productos sin involucrar a tecnología desde el inicio”, explica. Sensedia funge como ese “pegamento” entre áreas, habilitando integraciones complejas, alianzas y modelos digitales escalables.
Un ejemplo claro es el sector financiero: la venta de seguros asociada a tarjetas de crédito requiere que bancos y aseguradoras operen como un solo ecosistema. “Para lograr productos combinados y experiencias fluidas, las entidades deben integrarse entre sí”, señala. Esa integración, antes lenta y costosa, hoy se acelera a través de APIs y arquitecturas modernas.
Mayra lidera proyectos ligados al avance de open finance, movimiento regulatorio que ya es una realidad en Brasil, México, Colombia y Chile. “Finanzas abiertas busca que el usuario entienda y controle el tratamiento de sus datos, y que obtenga mejores ofertas basadas en su información”, explica. Para que esto funcione, se necesita una arquitectura homologada: datos, seguridad e integración bajo el mismo estándar.
Brasil —pionero regional— ya superó los 40 millones de consentimientos activos en open finance en 2024, según su Banco Central. La tendencia se expande a salud abierta, seguros y telecomunicaciones.
“El sector salud será uno de los más complejos y de mayor beneficio; allí hay una enorme oportunidad”, afirma Mayra.
La ejecutiva explica que la monetización de APIs no es nuevo: modelos como los de Google Maps —gratuitos al inicio y de pago en producción— han sido replicados por industrias enteras. “Muchas compañías no necesitan construir toda la rueda; pueden aprovechar servicios que otros ya ofrecen”, dice. En banca, esto se traduce en acuerdos comerciales donde una institución paga por consumir la API de otra, habilitando modelos como las super apps.
En Colombia, por ejemplo, algunos bancos ya permiten comprar electrodomésticos o servicios directamente desde sus apps, combinando marketplace con productos financieros.
“El usuario es más digital y quiere inmediatez. Monetizar APIs permitirá crear nuevas experiencias y negocios”, comenta Puntillo.
Uno de los aprendizajes centrales de su carrera fue desarrollar habilidades de comunicación y liderazgo. “Los perfiles tecnológicos suelen ser introvertidos; necesitamos entrenar habilidades blandas para conectar con equipos y clientes”, asegura. Sensedia la preparó para webinars, eventos y entrevistas, convirtiéndola también en vocera técnica de la marca.
Liderar proyectos de transformación digital implica cambiar mentalidades. “Muchas empresas siguen gestionando proyectos con metodologías tradicionales. Allí la evangelización es clave”, señala. Su defensa de las metodologías ágiles es clara: entregas pequeñas, feedback constante y productos de valor desde el primer mes. “Esperar seis meses para validar un producto genera retrabajo y sobrecostos”, advierte.
Entre sus mayores aprendizajes está no asumir lo que el usuario quiere. “No hay pregunta mala. Si hay duda, se resuelve desde el inicio”, dice. Para ella, equivocarse es parte del trabajo, siempre y cuando la corrección sea rápida.
“Soluciones, no problemas —me decía un profesor—. Y eso me marcó”.
La historia de Mayra Puntillo es la prueba de que las transformaciones tecnológicas profundas necesitan algo más que código: requieren visión, arquitectura, liderazgo y valentía. Su trabajo en Sensedia impulsa a empresas de toda la región a repensar cómo se integran, cómo monetizan y cómo construyen valor digital. Pero, sobre todo, su trayectoria muestra el poder de escuchar a los mentores, hacer preguntas, asumir riesgos y avanzar sin miedo. Como ella misma diría, el tiempo termina dando la razón.

