
Hoy ser un buen programador informático es señal de éxito. Tal es el caso de Kevin Systrom, cofundador de Instagram, quien vendió su aplicación a Facebook por 1,000 millones de dólares (cerca de 20 millones de pesos mexicanos al tipo de cambio actual). Crear un buen proyecto y venderlo fue la base para construir su fortuna, que hoy equivale a $2,500 millones de dólares (casi 50 millones de pesos). Sin embargo, las negociaciones con Mark Zuckerberg no fueron cosa fácil y dejaron grandes lecciones para emprendedores.
El acuerdo entre Kevin Systrom, cofundador de Instagram y Mark Zuckerberg, CEO de Meta, implicó un trato de mil millones de dólares en efectivo y acciones de Facebook. Por lo que el crecimiento del patrimonio neto de Systrom se debe también al aumento en el valor de las acciones de Facebook.
Hoy atraer la atención es muy difícil por un mundo saturado de información y con mil cosas pasando. El crecimiento rápido de Instagram fue lo que atrajo a Mark Zuckerberg.
Instagram fue creada por Systrom y Mike Krieger en 2010 y solo dos años después ya tenían 100 millones de usuarios. Para el momento de la adquisición (2012) apenas tenían 13 empleados, pero a pesar de su pequeño tamaño, la aplicación estaba creciendo a un ritmo increíblemente rápido, lo que la convirtió en un objetivo atractivo para Facebook.
Actualmente, Instagram cuenta con más de 2,000 millones de usuarios activos mensuales, según datos de Statista. Esto la posiciona como la tercera red social más grande del mundo, solo detrás de Facebook y YouTube.
La lección para los emprendedores es clara: no necesitas un equipo gigantesco o una empresa perfecta para ser atractivo. Lo que necesitas es un crecimiento acelerado. Si tu producto o servicio está captando el interés de la gente de manera exponencial, eso se convierte en la señal más potente para cualquier inversor, socio o comprador potencial.
La adquisición de Instagram fue la primera compra importante de Facebook y tenía como objetivo reforzar su estrategia móvil, ya que Instagram era una aplicación exclusivamente para teléfonos inteligentes. Zuckerberg también veía a Instagram como una potencial amenaza para el crecimiento de Facebook.
Pero, ¿qué puede aprender todo emprendedor del cofundador de Instagram, Kevin Systrom, para lograr el mejor trato posible? Aquí, cinco factores claves para una buena negociación:
Kevin Systrom no se apresuró a vender, a pesar de que Mark Zuckerberg le ofreció inicialmente 500 millones de dólares (casi 10 millones de pesos). La confianza de Systrom en el rápido crecimiento de Instagram le permitió negociar el doble de la oferta inicial.
El valor de tu empresa no solo se mide por sus ingresos actuales, sino también por su potencial de crecimiento y su impacto en el mercado.
Aunque la venta de Instagram generó una fortuna para Kevin Systrom, el verdadero valor provino de las acciones de Facebook que recibió como parte del trato. Estas acciones se revalorizaron significativamente con el tiempo.
La negociación inteligente no solo busca una cifra alta, sino un acuerdo que ofrezca un potencial de crecimiento a largo plazo, ya sea a través de acciones, alianzas estratégicas o acceso a nuevos mercados.
Kevin Systrom y su equipo entendieron que, aunque Facebook era una empresa gigantesca, ellos poseían algo que el gigante tecnológico necesitaba: la aplicación móvil de moda del momento.
Instagram no era solo una aplicación, era una amenaza en crecimiento para el dominio de Facebook en internet. Este conocimiento y entendimiento les dio un gran poder de negociación. Los emprendedores deben analizar si su producto o servicio tiene algo que los grandes jugadores no pueden replicar fácilmente.
Una de las condiciones clave del trato fue que Instagram continuaría operando de forma independiente, permitiendo a Kevin Systrom seguir liderando la compañía. La independencia de la empresa fue un punto clave en la negociación. La insistencia de Systrom era que Instagram mantuviera su autonomía con su propio equipo de trabajo.
Kevin Systrom había cultivado una relación con Mark Zuckerberg, y fue esta conexión personal la que facilitó el acercamiento y la negociación. Antes de vender, Systrom ya tenía una red de contactos que le permitía evaluar opciones y obtener asesoramiento de personas experimentadas en la industria tecnológica. Tener una red de contactos estratégica es invaluable para cualquier emprendedor.
En conclusión: Tú puedes tener algo que alguien más desea, si tiene potencial de crecimiento.
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