
Por primera vez en la historia de México, el Instituto Politécnico Nacional (IPN) realizó un enlace directo en radio con la Estación Espacial Internacional (EEI), sin depender de intermediarios. Alumnos y jóvenes pudieron dialogar cara a cara con la astronauta Zena Cardman desde el Planetario “Luis Enrique Erro”.
La comunicación fue posible gracias al programa ARISS y a una antena construida por ingenieros del IPN, y estableció un hito en la educación espacial nacional. Estudiantes preguntaron sobre la vida en gravedad cero, salud mental y la visión de la Tierra desde el espacio.
Tradicionalmente, los contactos entre estudiantes y la EEI en México han requerido “telepuentes” o estaciones base en otros países. En contraste, este enlace se logró directamente desde el IPN, sin intermediarios internacionales, lo que otorga autonomía técnica al proyecto.
El comunicado del IPN destaca que fue la primera vez que voces mexicanas hablaron directamente vía radio a una astronauta desde territorio nacional, mediante una antena diseñada y operada por ingenieras e ingenieros del Politécnico.
El contacto se realizó bajo el programa ARISS (Amateur Radio on the International Space Station), que permite que instituciones educativas hagan preguntas en tiempo real a astronautas usando radioafición como medio de comunicación.
La transmisión partió del Planetario “Luis Enrique Erro”, donde se montó una antena especializada con frecuencias y coordenadas precisas para captar y emitir la señal hacia la EEI.
Durante el evento, estudiantes del IPN —incluyendo niñas, niños y jóvenes— plantearon preguntas en vivo a la comandante Zena Cardman. Consultaron sobre cómo se vive sin gravedad, cómo se adapta el cerebro, cómo cuidan la salud mental en el espacio, la alimentación y las emociones al ver la Tierra desde lo alto.
Uno de los momentos más memorables fue cuando los asistentes entonaron “Cielito Lindo”, canción mexicana, como saludo que llegó hasta la Estación Espacial.
Este contacto directo fortalece la vocación científica de los estudiantes e ilustra que una institución mexicana puede construir infraestructura espacial básica. El director general del IPN, Arturo Reyes Sandoval, afirmó que este instante debe guardarse en la memoria de quienes participaron como un estímulo para aspirar a estar “allá arriba también”.
También se reconoció el papel de la astrónoma Julieta Fierro, recientemente fallecida, como inspiración de este tipo de puentes culturales y educativos.
Lograr el contacto directo implicó vencer varias barreras: sincronizar la órbita de la EEI (a más de 400 km sobre la Tierra, viajando a unos 7.6 km/s), coordinar horarios de paso, calibrar transmisiones radio, recibir autorizaciones ARISS y montar antenas con precisión.
El hecho de que México haya asumido por sí mismo la infraestructura necesaria (hardware, software, radiofrecuencia) marca un avance tecnológico que pocas instituciones latinoamericanas logran.
La jornada fue cubierta por medios nacionales, incluidas La Jornada, IPN, Once Noticias, destacando que este hito muestra que México puede insertarse con mayor autonomía en la exploración espacial.
Se espera que este tipo de eventos estimulen más alianzas entre instituciones educativas, radioaficionados y agencias espaciales para replicar contactos directos en otras entidades del país.
El contacto directo del IPN con la Estación Espacial Internacional sin intermediarios es un logro inédito que simboliza un paso clave para la autonomía tecnológica científica de México.
Más allá del momento emocionante, este hito demuestra que instituciones mexicanas pueden establecer vínculos reales con el espacio, inspirar generaciones y posicionarse con credibilidad en la carrera espacial. En 2025, en un mundo que mira hacia las estrellas, México muestra que no solo puede mirar, sino también hablar a ellas.

