
¿Se puede consumir legalmente marihuana en el Mundial? No sabemos. Ese es el problema.
Pongamos la conversación sobre la mesa, porque el tema no se debe ignorar y sabemos que el consumo sucederá, tanto por parte de locales como de extranjeros que vienen a disfrutar del evento.
Y es que México llega con una gran tarea pendiente a esta Copa del Mundo: a diferencia de sus vecinos y coanfitriones, Estados Unidos y Canadá, donde el consumo de cannabis (marihuana) es legal y está bien regulado, México arranca el torneo a oscuras.
La Secretaría de Turismo (SECTUR) calcula que llegarán más de cinco millones de visitantes extranjeros al país. Sin embargo, la falta de reglas claras pone en peligro la salud y la seguridad de todas y todos.
Este problema no es nuevo. En 2024 y 2025, desde Revolución con Flores advertimos al gobierno sobre esta situación y se propuso capacitar al sector turístico, pero, lamentablemente, perdimos dos años valiosos para prepararse antes de la llegada masiva de personas aficionadas.
El peligro aumenta cuando vemos el perfil de los turistas. Según la consultora MMGY Travel Intelligence, el 29% de los viajeros estadounidenses tiene interés en consumir cannabis durante sus vacaciones; una cifra que sube al 50% entre los jóvenes de la generación millennial.
Estos turistas están acostumbrados a comprar de forma legal y segura en sus países, donde los productos pasan por controles de calidad; al llegar a México, se encontrarán con un laberinto confuso y también peligroso.
Hoy en día, conseguir cannabis de forma legal en México es casi imposible.
Aunque la Suprema Corte dijo que consumirla no es un delito, la COFEPRIS ha hecho el trámite muy difícil. Hasta ahora, solo ha entregado unas 12,500 autorizaciones.
Este proceso es lento y no sirve para un turista que viene solo por unas semanas. Además, la ley no dice dónde comprar las semillas o el producto legalmente, lo que obliga a la gente a buscar en el mercado ilegal.
Esta falta de leyes empuja a los visitantes directo a los brazos del mercado negro.
Consultoras como Statista estiman que el valor del mercado de cannabis en México podría ser de entre 1,800 y 5,000 millones de dólares al año. Como no hay tiendas autorizadas, todo el dinero que gasten los turistas en el Mundial irá a parar a negocios ilegales.
Datos de la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) muestran que, aunque los decomisos de marihuana tradicional han bajado 79.8% porque ahora se produce más en Estados Unidos y Canadá, las bandas ilegales en las ciudades mexicanas se han modernizado.
Ahora venden productos muy potentes como vapeadores, gomitas y extractos falsificados, sin ningún control de calidad ni regulación.
Esto genera caos en los aeropuertos y en las ciudades sede (Guadalajara, Monterrey y Ciudad de México).
Como las reglas no son claras, a algunos turistas les quitan sus productos en la aduana y a otros no.
Ya actualmente en las calles, los visitantes terminan comprando en “clubes” o locales informales y, como mencioné antes, estos productos no tienen ninguna garantía sanitaria, lo que puede causar intoxicaciones graves por culpa de químicos, pesticidas o moho, saturando los hospitales y creando un problema de salud pública.
Además, al comprar en la ilegalidad, los turistas quedan expuestos a robos, extorsiones de la policía y todo esto genera, indudablemente, más violencia.
Desde Revolución con Flores no buscamos animar a la gente a consumir, sino evitar una crisis.
Si el mercado estuviera regulado, ese dinero generaría empleos y millones de dólares en impuestos para mejorar hospitales y calles. Hoy, todo se lo queda el crimen organizado.
Por todo esto es que hacemos un llamado urgente a la presidenta Claudia Sheinbaum para abrir el diálogo de inmediato.
Con el mundo entero viendo a México, ignorar el problema no lo va a desaparecer; solo deja la salud y la seguridad de los ciudadanos y visitantes en manos del mercado negro.
