
Todos nos cubrimos al toser, pero no siempre lo hacemos de la manera correcta. Especialistas del Houston Methodist Hospital advierten que existe un código de etiqueta higiénica que puede marcar la diferencia en la prevención de enfermedades respiratorias.
Aunque toser es un acto reflejo, hacerlo adecuadamente puede reducir significativamente la propagación de virus, especialmente en espacios cerrados, oficinas, escuelas o transporte público.
Las enfermedades respiratorias virales se transmiten principalmente a través de gotas respiratorias que se liberan al toser o estornudar.
Miles de gotas microscópicas pueden salir de la boca en un solo episodio de tos, y estas pueden viajar hasta dos metros de distancia, aumentando el riesgo de contagio.
Estas partículas infecciosas pueden:
Cubrir la tos no solo es un gesto de cortesía, sino una medida efectiva de salud pública.
Los expertos del Houston Methodist Hospital recomiendan seguir cuatro pasos básicos:
Si vas a salir, lleva contigo un paquete pequeño.
Si estás en un espacio concurrido, gírate en dirección opuesta.
Si no hay bote de basura cercano, utiliza una bolsa sellable temporalmente.
Si no tienes agua y jabón, utiliza gel antibacterial.
En ausencia de un pañuelo, la recomendación es toser en el pliegue del codo.
Toser en las manos debe ser el último recurso, ya que aumenta el riesgo de propagar virus al tocar superficies compartidas. Si ocurre, el lavado inmediato de manos es indispensable.
Si la tos es frecuente o persistente, los especialistas sugieren considerar quedarse en casa. Reducir la exposición social es una de las maneras más efectivas de cortar cadenas de contagio desde el origen.
Toser es inevitable; hacerlo correctamente es una decisión consciente. Adoptar una etiqueta higiénica adecuada no solo protege a quienes nos rodean, sino que refuerza una cultura de prevención responsable. En tiempos donde la salud pública sigue siendo prioridad, pequeños gestos pueden marcar una gran diferencia.

