
Usar inteligencia artificial no consiste solamente en saber qué preguntar. La manera en que planteas la tarea cambia la calidad de la respuesta.
OpenAI recomienda ser claro y específico, aportar contexto y señalar el tono, extensión o formato esperado. Microsoft añade que proporcionar información de referencia y ejemplos puede mejorar la precisión, mientras Anthropic coincide en la importancia de dar instrucciones directas y contexto suficiente.
Una guía de AI Central con Hubspot recopilan 14 estructuras especialmente útiles. No son “palabras mágicas”: son moldes que puedes adaptar.
Pedirle a una IA “hazme un texto” desaprovecha buena parte de su capacidad. Estos 14 templates permiten usar ChatGPT y otros asistentes para entender temas complejos, preparar reuniones, cuestionar ideas, tomar decisiones, investigar, escribir correos, reutilizar contenido y anticipar consecuencias.
“Explícame [tema complejo] como si fuera una persona inteligente que no conoce la jerga. Usa analogías de [campo que conozco]. No simplifiques en exceso.”
La plantilla original pide explicar un concepto sin “embrutecer” la respuesta y recurriendo a analogías familiares.
“Actúa como un crítico exigente pero justo. Revisa [contenido]. Dime qué está débil, qué no se entiende, qué falta y cómo podría mejorarlo.”
Especialmente útil antes de presentar un pitch, publicar un artículo o enviar una propuesta.
“Actúa como [tipo de experto]. Analiza [tema] considerando ventajas, desventajas, restricciones reales y aquello que suele sobrevalorarse o subestimarse.”
El objetivo es escapar de las respuestas demasiado optimistas o teóricas.
“Tengo una reunión sobre [tema]. Predice las principales preguntas que pueden hacerme, las objeciones y riesgos que podrían mencionar, y dame tres preguntas inteligentes para hacer yo.”
La guía original propone anticipar preguntas, objeciones y una pregunta estratégica de regreso.
“Quiero lograr [objetivo]. Antes de recomendarme algo, hazme cinco preguntas sobre recursos, restricciones, plazo, prioridades y resultado esperado.”
Es una forma sencilla de evitar consejos genéricos.
“Investigo [tema]. Estas son mis fuentes: [pegar fuentes]. Identifica consensos, desacuerdos, huecos de información y preguntas que todavía necesitan respuesta.”
Resulta especialmente útil para periodistas, estudiantes y analistas.
“Debo elegir entre [A] y [B]. Crea una matriz de decisión con criterios ponderados, explica la puntuación y señala supuestos ocultos que podrían cambiar el resultado.”
Eso obliga a pasar del simple “elige A” a una comparación estructurada.
“Explica este texto en lenguaje sencillo: [pegar]. Después dame un resumen de una oración y tres preguntas inteligentes que debería hacer sobre el tema.”
Ideal para contratos, reportes técnicos o documentos financieros.
“Escribe un correo para [destinatario]. Contexto: [situación]. Objetivo: [resultado]. Tono: [tono]. Máximo: [X] palabras. Evita: [restricciones].”
Definir longitud, tono y límites coincide con la recomendación de OpenAI de especificar claramente cómo debe verse el resultado.
“Analiza este código: [pegar]. Explica qué hace, cómo funciona paso por paso y qué errores, vulnerabilidades o casos límite debería revisar.”
La plantilla original pide función, explicación línea por línea y posibles problemas.
“Esta es mi idea: [idea]. Actúa como abogado del diablo. Identifica debilidades, supuestos no comprobados, riesgos y factores que probablemente estoy subestimando.”
Muy útil antes de invertir tiempo o dinero.
“Reutiliza este contenido: [pegar]. Conviértelo en 10 ideas cortas, tres publicaciones de LinkedIn y cinco asuntos de email. Conserva el mensaje principal.”
La plantilla puede adaptarse igualmente a Instagram, newsletters, TikTok o Facebook.
“Explícame [concepto] mediante una analogía relacionada con [campo familiar]. Debe ser precisa, fácil de recordar y aclarar también dónde deja de funcionar la comparación.”
El template original utiliza precisamente analogías cruzadas entre campos.
“Si ocurre [evento o decisión], ¿qué sucede inmediatamente después? ¿Qué ocurriría como consecuencia de eso? Continúa varios pasos y separa efectos probables de posibilidades especulativas.”
Es probablemente uno de los templates más útiles para estrategia, porque obliga a mirar más allá del efecto inmediato.
Estos templates funcionan mejor cuando añades información específica de tu situación.
Microsoft recomienda proporcionar datos de referencia cuando la respuesta necesita apoyarse en hechos verificables; Google denomina grounding a la práctica de conectar la IA con información concreta para reducir respuestas inventadas.
También puedes indicar audiencia, restricciones, ejemplos, objetivo final y formato.
El mejor prompt, por tanto, no necesariamente es el más largo.
Es el que elimina mejor la ambigüedad.
Los 14 templates tienen algo en común: no le piden simplemente a la inteligencia artificial “hacer algo”.
Le dicen qué problema resolver, desde qué perspectiva, con qué información y qué forma debe tener el resultado.
Ese cambio aparentemente pequeño puede convertir a la IA de generador de respuestas genéricas en una herramienta para investigar, cuestionar decisiones, preparar conversaciones y trabajar con mayor velocidad.
Y quizá la plantilla más útil sea la quinta: antes de pedir respuestas, dejar que la IA haga preguntas.
