Buscador
FRANQUICIAS IDEAS DE NEGOCIO GUÍA DEL EMPRENDEDOR
Español Español (Original)
English English
Français Français
Português Português
Deutsch Deutsch
中文 中文
Ver revista digital
20-01-2026, 10:30:19 AM

Ximena Fernández: así construyó Emotions Labs, una startup mexicana de skincare

De una crisis personal a una empresa mexicana de innovación cosmética: así nació Emotions Labs.

Emotions Labs, la marca mexicana que busca competir con los gigantes de la belleza.
Emotions Labs, la marca mexicana que busca competir con los gigantes de la belleza. © Cortesía

La mañana en que una crema carísima le provocó una reacción severa en la piel, Ximena Fernández no pensó en que estaba frente al origen de una empresa. Pensó en la frustración de años de probar fórmulas ajenas, en la incomodidad de una piel sensible que no encontraba alivio y en una idea que llevaba demasiado tiempo posponiendo. Aquella roncha no fue una anécdota menor: fue el punto de quiebre que terminó convirtiéndose en Emotions Labs, una firma mexicana de skincare que hoy busca abrirse espacio en una de las industrias más competitivas del mundo.

Fernández regresaba entonces de una carrera en tecnología, incluida una etapa en Apple, y atravesaba la misma pregunta que miles de profesionales después de la pandemia: ¿seguir en un empleo seguro o apostar por una idea propia? “Vivía afuera y sentía que necesitaba un cambio de vida”, recuerda. Volvió a la Ciudad de México con una convicción clara: emprender en un sector donde veía una oportunidad real para innovar y competir desde lo local.

Una experiencia personal que detonó una idea de negocio

El origen de Emotions Labs no está en un plan de negocios, sino en una experiencia cotidiana. Fernández padece rosácea y piel altamente sensible. Durante años probó productos de marcas internacionales hasta que una reacción severa confirmó su intuición: el mercado ofrecía cientos de opciones, pero pocas soluciones diseñadas para pieles mexicanas. “No sabemos de dónde vienen, de qué están hechos ni si van a reaccionar”, explica. Ahí apareció la oportunidad: crear una marca honesta, local y científicamente probada.

De la tecnología al emprendimiento

Antes de fundar su empresa, Fernández trabajó en el sector tecnológico. Esa formación marcó su manera de emprender. No se acercó al skincare desde la moda, sino desde el desarrollo de producto, la investigación y los procesos. La pandemia aceleró la decisión.

“Tenía miedo de dejar un trabajo seguro, pero llegó un punto en que ya no podía no hacerlo”, afirma.

Emotions Labs se fundó hace cuatro años, con dos años dedicados exclusivamente a formulación y pruebas.

Dos años para llegar al mercado

En una industria altamente regulada, el tiempo es capital. Cada fórmula debe pasar por pruebas microbiológicas, de estabilidad y, en el caso de protectores solares, estudios de eficacia. “Si algo sale mal, tienes que reformular y repetir pruebas”, señala. Ese proceso explica por qué el primer lanzamiento tardó dos años. La empresa cumplió recientemente dos años en el mercado, aún en fase de consolidación.

Emotions Labs integra inteligencia artificial en su diagnóstico de piel | Imagen: Cortesía
Emotions Labs integra inteligencia artificial en su diagnóstico de piel | Imagen: Cortesía

Una propuesta de valor centrada en soluciones prácticas

Desde el inicio, la marca buscó resolver problemas reales. El protector solar en bruma con fijador de maquillaje es uno de sus productos emblemáticos. “¿Cómo te reaplicas protector si estás maquillada?”, pregunta Fernández. La respuesta fue un formato pensado para mujeres activas, con poco tiempo y rutinas prácticas. La innovación no está solo en los ingredientes, sino en los formatos.

Autocuidado como posicionamiento estratégico

Emotions Labs no se presenta solo como marca cosmética, sino como una propuesta de autocuidado. Cada línea lleva el nombre de una emoción, un color y un tipo de piel. Vitalidad, por ejemplo, es azul y está diseñada para piel seca. La experiencia sensorial —texturas, aromas, envases— forma parte del producto.

“Queremos que la clienta se regale diez minutos para ella”, explica. Ese discurso no es accesorio: es parte de su diferenciación.

La formación tecnológica de su fundadora se refleja en herramientas poco comunes en el sector mexicano. Emotions Labs desarrolló un sistema de diagnóstico facial con inteligencia artificial. El usuario se toma una selfie y recibe un análisis general de su piel. “No sustituye al dermatólogo, pero democratiza el acceso al diagnóstico”, afirma. La empresa también exploró metaverso y webinars como canales de educación.

Competir frente al K-Beauty y los gigantes globales

El mercado global del skincare supera hoy los 180 mil millones de dólares anuales y crece alrededor de 5% por año, de acuerdo con reportes internacionales de Euromonitor. En México, la categoría de cuidado personal es una de las de mayor dinamismo en retail. Frente al auge del K-Beauty, Fernández es crítica. “Nuestros productos están probados en pieles mexicanas, no en pieles asiáticas”, sostiene. También cuestiona las rutinas de diez pasos:

“Con lavar, hidratar y usar protector solar es suficiente”.

Toda la investigación se realiza en el país. La empresa utiliza plataformas de tendencias como WGSN y Euromonitor, trabaja con laboratorios locales y desarrolla paneles propios. “¿Por qué no innovar desde México?”, pregunta. Su apuesta es crear industria nacional capaz de competir en calidad con conglomerados internacionales.

Sostenibilidad como decisión estratégica

Desde su fundación, la marca es vegana, cruelty free y libre de parabenos. Cuenta con reconocimientos como Empresa Socialmente Responsable. “Ser sustentable eleva los costos y esos costos hay que trasladarlos”, reconoce. Todos sus protectores solares son reef-safe y están libres de filtros prohibidos en varios países. La sostenibilidad no es marketing, sino una línea de costos permanente.

Uno de los mayores aprendizajes fue el fracaso del sistema de refills. El diseño técnico no funcionó y afectaba la experiencia del usuario. “Tuve que elegir entre invertir en refills o pagar nómina”, relata. En una startup joven, cada decisión es una renuncia. La sostenibilidad compite con la supervivencia financiera.

Financiamiento: una barrera estructural

Fernández identifica un problema común en el emprendimiento femenino: el acceso limitado a financiamiento. “No es fácil conseguir préstamos para una empresa fundada por mujeres”, dice. A eso se suman los altos mínimos de producción, los costos regulatorios y prácticas abusivas de algunos proveedores. La curva de aprendizaje ha sido costosa.

La marca cuenta con reconocimiento como Empresa Socialmente Responsable | Imagen: Cortesía
La marca cuenta con reconocimiento como Empresa Socialmente Responsable | Imagen: Cortesía

Liderar personas, no solo productos

Uno de los cambios más profundos fue el liderazgo. “Pasé de que me dijeran qué hacer a liderar personas”, reconoce. Al principio, la rotación de personal la afectaba emocionalmente. Con el tiempo, aprendió a establecer procesos, delegar y empoderar.

“Ser jefe no es ser líder”, afirma. Hoy mide el éxito también por el orgullo de su equipo.

La fundadora admite que al inicio lloraba con frecuencia. Hoy se define como más estratégica. “Mi trabajo es resolver problemas”, dice. Cambió la mentalidad de víctima por la de solucionadora. Para ella, el emprendimiento no es talento, sino resistencia. Caer, levantarse y seguir.

La visión a cinco años

En tres a cinco años, quiere presencia física nacional, expansión de portafolio y nuevas categorías para hombres y niños. A largo plazo, exportar. “Quiero que alguien mencione Emotions Labs entre sus cinco marcas favoritas”, afirma. El objetivo no es solo crecer, sino ser reconocida.

La historia de Ximena Fernández no es la de una fórmula milagrosa, sino la de una empresaria que convirtió una experiencia personal en una empresa con identidad propia. Emotions Labs avanza en un mercado dominado por gigantes, con una estrategia basada en ciencia, tecnología y una narrativa de autocuidado. Su mayor lección no está en un frasco, sino en una convicción: el éxito no es un punto de llegada, sino la capacidad de seguir avanzando cuando el camino se vuelve más difícil.

cuidado de la piel El Lado V Emotions Labs Emprendimiento femenino empresas mexicanas Entrevistas industria cosmética México innovación en skincare marcas mexicanas de belleza skincare mexicano startups de belleza Ximena Fernández
autor Periodista web amante de los negocios y los cómics. Martha Violante es maestra por la Universidad Panamericana. Cuenta con una carrera de 17 años en estrategía editorial digital y creación de contenido sobre negocios, innovación y cultura digital en México. Ha entrevistado a figuras de la talla de Randi Zuckerberg, Daniele Lamarre, Zoe Saldana, entre otros. Ha trabajado en medios como Entrepreneur en Español e Inglés, Alto Nivel, Cine PREMIERE, México Desconocido, entre otros.