
En un país donde millones viven con hipertensión sin saberlo, un grupo de científicos de la UNAM está desarrollando una alternativa que podría cambiar la forma en que se trata esta enfermedad silenciosa. Se trata de un parche con microagujas, elaborado con proteína de maíz, que permite administrar medicamentos de manera continua sin necesidad de pastillas, combinando innovación biomédica con materiales accesibles y sostenibles.
Este dispositivo está fabricado con zeína, una proteína derivada del maíz, y cargado con amlodipino, un medicamento ampliamente utilizado para controlar la presión arterial.
El objetivo principal es ofrecer una alternativa menos invasiva y más cómoda que los tratamientos tradicionales, que suelen requerir la ingesta diaria de pastillas.
El parche utiliza un arreglo de microagujas que atraviesan superficialmente la piel para liberar el fármaco de forma controlada y prolongada.
Gracias a la biocompatibilidad de la zeína, el sistema permite que el medicamento se difunda gradualmente hacia el torrente sanguíneo sin causar daño significativo en la piel.
Este parche es fruto del trabajo de José Juan Escobar Chávez y Omar Rodrigo Guadarrama Escobar de la Facultad de Estudios Superiores Cuautitlán. No pretenden sustituir el suministro del medicamento, sino que el paciente tenga mejor apego a su tratamiento de manera cómoda.
Uno de los principales beneficios de esta tecnología es que evita el metabolismo hepático, lo que reduce efectos secundarios como molestias gastrointestinales.
Además, al mantener niveles constantes del medicamento en sangre, se disminuyen los picos de presión arterial que suelen ocurrir cuando los pacientes no siguen correctamente su tratamiento.
Los investigadores destacan que el parche no busca sustituir completamente los medicamentos, sino mejorar el apego al tratamiento.
Esto es clave en México, donde cerca del 30% de la población adulta vive con hipertensión y el 43% lo desconoce, lo que complica su control oportuno.
El sistema también podría utilizarse en episodios de crisis hipertensiva, ya que permite administrar el medicamento de forma inmediata sin necesidad de múltiples dosis orales.
Esto lo convierte en una herramienta potencialmente útil en situaciones donde el control rápido de la presión es crítico.


