
Una startup que desarrolla inteligencia artificial para refrigeración, nuevos ingredientes o una tecnología para hacer más eficiente una fábrica difícilmente puede probar su solución a escala industrial por sí sola. Sigma Foods quiere convertir ese problema en una vía de innovación para su negocio.
Durante ftalks Food Summit México 2026, la compañía presentó tres nuevos retos de Tastech by Sigma, su plataforma de innovación abierta para conectar startups y PyMEs tecnológicas con necesidades concretas de la industria alimentaria.
Las tres prioridades son Health Through Foods, enfocada en salud digestiva, metabólica, funcional y preventiva; Responsible Protein, para desarrollar nuevas formas de producir y abastecer proteínas; y Operational Excellence, dirigida a tecnologías que aumenten productividad y eficiencia en la cadena de valor.
La convocatoria no funciona únicamente durante unas semanas. Desde 2025, Tastech adoptó un modelo Always Open, que permite recibir propuestas durante todo el año y activar colaboraciones conforme aparecen necesidades dentro de Sigma.
El primer reto, Health Through Foods, refleja una de las grandes tendencias de la industria: desarrollar productos cuyo valor vaya más allá de calorías y sabor.
Sigma busca tecnologías respaldadas por evidencia científica relacionadas con salud digestiva, metabolismo, nutrición funcional y prevención.
El segundo, Responsible Protein, aborda un problema distinto: cómo producir y entregar proteínas combinando nutrición, calidad y sostenibilidad. Aquí pueden entrar innovaciones en ingredientes, procesos, nuevas fuentes de proteína, eficiencia productiva o tecnologías que reduzcan impactos ambientales.
Finalmente, Operational Excellence se acerca más al mundo industrial que al desarrollo de alimentos. La convocatoria contempla herramientas capaces de automatizar operaciones, optimizar procesos, elevar productividad o generar eficiencias a lo largo de la cadena.
La presentación de estos retos también aparece en la agenda oficial de ftalks México, que incluyó una sesión específica de Tastech dedicada a conectar startups con desafíos de FoodTech y excelencia operativa.
Tastech comenzó en 2019 y, según las cifras actualizadas presentadas por Sigma, ha recibido solicitudes de más de 2,500 startups procedentes de 64 países.
De esas colaboraciones han surgido más de 50 pruebas piloto en ocho mercados: México, Estados Unidos, España, Portugal, Costa Rica, Perú, Ecuador y República Dominicana.
En marzo de 2025, Sigma reportaba más de 2,000 solicitudes provenientes de los mismos 64 países y 50 proyectos piloto.
Eso significa que durante el periodo posterior la plataforma sumó al menos varios cientos de aplicaciones, aunque Sigma no publica en el comunicado actual cuántas startups fueron aceptadas ni qué porcentaje llegó efectivamente a un piloto.
Para una empresa emergente, esa distinción importa: postular no equivale a ser seleccionada, recibir inversión o convertirse en proveedor.
La parte más interesante del modelo no está necesariamente en presentar una idea ante ejecutivos, sino en la posibilidad de probarla en condiciones reales.
Sigma señala que Tastech ya ha derivado en inversiones directas en startups y en implementación de tecnologías dentro de sus operaciones.
Entre los ejemplos mencionados están sistemas de inteligencia artificial aplicados al abastecimiento y a cadenas de refrigeración en México, tecnologías destinadas a mejorar desempeño operativo en plantas latinoamericanas y herramientas avanzadas de planeación de cadena de suministro en Estados Unidos.
Un reporte corporativo de Sigma sobre 2024 también documenta que Tastech había recibido más de 2,000 aplicaciones, implementado 50 pilotos y lanzado Tastech SCALE, una iniciativa para acelerar soluciones con potencial de crecer dentro de las distintas regiones del grupo.
Para una startup B2B, conseguir este tipo de validación puede ser tan relevante como levantar capital: un piloto permite demostrar que la tecnología funciona fuera del laboratorio y puede generar un primer caso de negocio industrial.
El contexto financiero ayuda a explicar por qué este tipo de programas corporativos puede ser atractivo para los emprendedores.
La inversión global en agrifoodtech alcanzó 16,200 millones de dólares en 2025, apenas 3% menos que un año antes, según AgFunder. Pero el cambio más importante estuvo en el comportamiento de los inversionistas: el capital se concentró cada vez más en compañías con ciencia tangible, economía unitaria viable y rutas claras hacia ingresos.
Las startups dedicadas a tecnologías para agricultura, producción alimentaria y sistemas biológicos captaron cerca de 9,000 millones de dólares, 7% más interanual, aunque el número de operaciones disminuyó.
Ese escenario favorece a emprendimientos capaces de demostrar aplicaciones industriales concretas.
Para Tastech, el activo que puede aportar Sigma no es únicamente dinero. La empresa registró ingresos por 8,804 millones de dólares en 2024, con México aportando 48% de sus ventas, además de operaciones en distintas regiones.
Eso convierte sus plantas, cadenas de suministro y mercados en espacios potenciales para validar una tecnología que posteriormente podría buscar otros clientes.
Las empresas interesadas pueden presentar soluciones mediante el sitio de Tastech durante todo el año.
Sigma señala que el modelo acepta startups, tecnologías y modelos de negocio que respondan a los tres desafíos actuales o a necesidades futuras que surjan dentro de la organización.
La documentación pública no establece que cada proyecto seleccionado reciba una inversión determinada ni publica montos estándar de financiamiento. Por ello, Tastech debe entenderse como una plataforma de colaboración y validación corporativa, no como un fondo que automáticamente entrega capital a sus participantes.
La oportunidad para una startup está en demostrar que su innovación resuelve un problema suficientemente importante como para que una corporación esté dispuesta a probarla.


