
Durante la semana del Super Bowl, el consumo de alitas en los hogares mexicanos registra un incremento del 7.2%, de acuerdo con datos internos de Bachoco correspondientes a 2025. Febrero se consolidó como el segundo mes con mayores ventas de alitas del año, solo superado por mayo, confirmando cómo el partido transforma las salas mexicanas en auténticos estadios de convivencia.
Aunque hoy parecen inseparables del fútbol americano, las alitas no siempre fueron protagonistas. Su auge comenzó en Estados Unidos en las décadas de los 80 y 90, cuando los bares deportivos las adoptaron como el alimento ideal: práctico, fácil de compartir y perfecto para comer con las manos sin perder de vista la pantalla.
Con la globalización del Super Bowl y la cultura de verlo en casa, este ritual cruzó fronteras y encontró terreno fértil en México, donde las reuniones deportivas también giran alrededor de la mesa.
De acuerdo con el análisis de ventas enero–diciembre 2025 de Bachoco, febrero destaca como uno de los meses clave para la categoría de alitas.
“El Super Bowl se ha consolidado como uno de los momentos de mayor consumo de alitas en los hogares mexicanos. Más allá del partido, es una fecha que activa la convivencia en casa y transforma la mesa en el centro de la experiencia”, señaló El Tío Bachoco.
El fenómeno no se limita a este evento. Finales, playoffs y encuentros deportivos de alto perfil —desde ligas internacionales de fútbol hasta competencias nacionales— generan picos de consumo similares, convirtiendo cada partido importante en una excusa para reunirse y compartir comida.
Fundada en 1952 en Ciudad Obregón, Sonora, Bachoco se ha posicionado como el productor avícola número uno en México y uno de los diez mayores productores a nivel mundial.
Con presencia en autoservicios como Walmart, Costco, Sam’s Club, HEB y OXXO, la empresa forma parte habitual de la despensa mexicana.
El Super Bowl se ha consolidado en México no solo como un evento deportivo, sino como un fenómeno cultural y comercial. La transmisión del partido activa promociones, campañas de marketing y cambios en los patrones de consumo. Productos como alitas, botanas y bebidas experimentan incrementos relevantes en ventas, reflejando cómo el deporte se convierte en catalizador de consumo doméstico.
