Buscador
FRANQUICIAS IDEAS DE NEGOCIO GUÍA DEL EMPRENDEDOR
Español Español (Original)
English English
Français Français
Português Português
Deutsch Deutsch
中文 中文
Ver revista digital

¿Por qué las startups mexicanas todavía van a San Francisco para encontrar oportunidades?

COLUMNA

Los fondos internacionales seguirán siendo relevantes, pero el capital local también puede aportar contactos, experiencia y acompañamiento.

El ecosistema emprendedor crece cuando una conversación puede convertirse en capital, clientes o alianzas.
El ecosistema emprendedor crece cuando una conversación puede convertirse en capital, clientes o alianzas. © Depositphotos.com

Una startup puede tener un buen producto, clientes y un modelo de negocio con potencial para crecer. También puede contar con fondos e inversionistas locales que entienden el mercado y apuestan por ella.

Y, aun así, cuando llega el momento de levantar una ronda grande o encontrar socios estratégicos, muchas de las conversaciones que definen su futuro siguen ocurriendo en San Francisco o Nueva York.

Después de todo lo que ha avanzado el sector tecnológico en México, vale la pena preguntarnos por qué esas oportunidades todavía parecen estar tan lejos.

El ecosistema mexicano ya no es el mismo

Cuando fundamos Linio, en 2012, la duda era si el comercio electrónico despegaría.

Al empezar a invertir en fintech, en 2016, nos preguntamos si los mexicanos confiarían en un banco que vive en un celular.

Hoy esas discusiones quedaron atrás.

El comercio electrónico es parte de la vida, las fintech compiten con los bancos y tenemos empresas tecnológicas que atraen inversión, operan en otros países y están transformando industrias y mercados.

A eso se suma algo que antes era escaso: founders y equipos que saben cómo crear, operar y hacer crecer una startup porque ya lo hicieron una vez.

Ahora, el reto es lograr que más de esas empresas se consoliden, encuentren modelos de negocio sostenibles y puedan crecer.

Eso requiere algo más que buenas ideas: hace falta capital, disciplina para operar y relaciones.

Levantar capital es apenas una parte del camino

Lo veo desde dos lados, como emprendedor e inversionista.

Levantar una ronda es importante, pero lo que sucede después es lo que define el futuro de una compañía.

Hay que desarrollar mejores productos, conseguir clientes, administrar recursos y tomar decisiones que permitan seguir creciendo. Son procesos que requieren tiempo y varias etapas de financiamiento.

Los fondos internacionales han sido clave para el crecimiento de muchas startups mexicanas y seguirán siéndolo.

A ese impulso tenemos que sumar el capital local y darle protagonismo: inversionistas que conocen el mercado y pueden aportar más que dinero; experiencia, contactos y acompañamiento en las decisiones que vienen después de levantar una ronda.

Las relaciones también construyen empresas

Para lograrlo, hace falta crear espacios donde founders e inversionistas puedan conocerse.

He asistido a eventos, sobre todo en Estados Unidos, donde una conversación informal suele ser el inicio de una relación que se convierte en una inversión o una alianza de negocios.

Me gustaría que eso sucediera aquí cada vez más.

Porque una de las cosas que he aprendido es que compartir experiencias puede ahorrarte tiempo.

Cuando distintas empresas de ecommerce comenzamos a colaborar para resolver problemas en común, surgieron iniciativas como la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO) y el Hot Sale, en 2014, que ayudaron a impulsar el crecimiento del sector.

Competíamos por clientes, pero también entendimos que había retos que podíamos resolver mejor trabajando juntos.

Hay muchas organizaciones haciendo ese trabajo, cada una en su vertical: asociaciones de fintech, comercio electrónico, capital emprendedor, comunidades de founders y aceleradoras.

Lo que no había era un espacio que los juntara en un mismo lugar. Eso es lo que estamos construyendo.

Lo importante ocurre después de conocerse

Una misma lógica puede impulsar a la siguiente generación de startups.

Un founder con experiencia comparte lo aprendido con quienes enfrentan desafíos similares; una empresa se convierte en el primer cliente de un emprendimiento y un inversionista descubre a un equipo prometedor y lo impulsa con capital.

La diferencia está en lo que sucede después de conocerse.

Hay que dar seguimiento a esas conversaciones, entender qué necesita cada parte y encontrar maneras de trabajar juntos.

Ahí es donde las relaciones comienzan a traducirse en proyectos.

El siguiente gran salto comienza aquí

Soy optimista sobre lo que viene para la tecnología.

Muchas de las startups que conocemos tienen años de crecimiento por delante. Algunas alcanzarán una escala mucho mayor y otras abrirán oportunidades para nuevos emprendedores.

Los resultados más importantes tomarán tiempo, pero ya tenemos el talento y la experiencia necesarios para alcanzarlos.

Nada de esto significa dejar de mirar hacia afuera.

San Francisco sigue marcando el paso y es un lugar al que hay que ir, ver qué se está construyendo, aprender y vivirlo.

Que cada vez más emprendedores viajen, conozcan inversionistas en distintas partes del mundo, lleven sus negocios a nuevos mercados y tengan lo mejor: un ecosistema local fuerte, con capital, socios y clientes para seguir creciendo, y la capacidad de ir a ver qué está pasando allá y traerlo.

Las conexiones que generamos aquí fortalecen las oportunidades que buscamos afuera, y viceversa.

Porque mientras más puertas abramos en México, más lejos podrán llegar nuestras empresas.

Volar a San Francisco seguirá valiendo la pena, pero no debería ser necesario para encontrar oportunidades que también podemos crear aquí.

Conoce más:

AMVO Bernardo Cordero Capital emprendedor capital local Ecosistema emprendedor México ecosistema tecnológico emprendedores mexicanos emprendimiento tecnológico founders México Hot Sale inversión startups Mexico Tech Week Startups mexicanas startups México venture capital México
autor Es socio de Nascent VC y cofundador de Mexico Tech Week, Linio México, Clau.com y la AMVO, de la que es vicepresidente. Fundó Hot Sale y es egresado de Y Combinator y Emprendedor Endeavor.