
Una colección diseñada en México llegará primero a más de 900 cafeterías del país y después cruzará fronteras dentro de América Latina.
Starbucks México, operación administrada por Alsea, anunció su colección Día de Muertos 2026, integrada por siete artículos concebidos por los diseñadores mexicanos Emmanuel García Cabrera y Arturo Villeda.
El lanzamiento comenzará el 5 de octubre y contempla 57,200 piezas para el mercado mexicano, disponibles hasta agotar existencias. Posteriormente, los diseños serán comercializados en otros mercados latinoamericanos, aunque Starbucks todavía no ha dado a conocer qué países los recibirán, en qué fechas ni los precios oficiales de los artículos.
Para Starbucks, la mercancía estacional no es únicamente un complemento de la venta de café. También funciona como una extensión de marca capaz de llevar símbolos culturales, diseño local y productos coleccionables a mercados distintos.
La colección está formada por siete artículos de edición especial: una taza de 14 onzas, un vaso de cerámica de 12 onzas, tres cold cups de 24 onzas y dos tumblers de 10 y 20 onzas.
Los diseños incorporan calaveras, esqueletos, flores y composiciones inspiradas en el papel picado, reinterpretados mediante patrones gráficos y colores intensos.
García Cabrera y Villeda trabajaron aproximadamente un mes en la conceptualización y desarrollo de la colección, de acuerdo con Starbucks. El proyecto se originó dentro del equipo mexicano y después fue seleccionado para extenderse a otros países de la región.
Ese recorrido convierte el lanzamiento en algo más interesante desde el punto de vista empresarial: México funciona aquí como centro de creación de producto para otros mercados, no solamente como punto de venta de una estrategia diseñada desde las oficinas globales de la compañía.
La estrategia tiene un antecedente importante.
En 2024, Starbucks lanzó otra colección de Día de Muertos diseñada por integrantes de su equipo en México. Aquella propuesta, creada por Eduardo Vidal y Arturo Villeda, llegó a tiendas de Estados Unidos, Canadá, América Latina y el Caribe, mientras otras versiones de la colección se comercializaron en Europa, Medio Oriente y África.
Starbucks explicó entonces que la demanda de artículos de edición limitada relacionados con Día de Muertos estaba creciendo fuera de México.
Eso permite poner el anuncio de 2026 en contexto: no se trata de un experimento aislado, sino de una estrategia que la compañía ya ha utilizado para convertir referencias culturales mexicanas en mercancía destinada a varios países.
La diferencia de esta edición está en el nuevo equipo creativo y en una distribución regional que, según el comunicado, comenzará en México antes de extenderse por América Latina.
El tamaño de la operación mexicana ayuda a entender por qué puede funcionar como plataforma para probar este tipo de productos.
Alsea reporta actualmente 951 tiendas Starbucks en México, el mercado con mayor número de unidades de la marca dentro de su portafolio. En total, el operador administra 1,964 establecimientos Starbucks en México, Europa y Sudamérica.
México también ha sido utilizado durante 2026 para otras iniciativas de diseño local. Starbucks presentó este año una colección Discovery Series basada en ciudades y elementos culturales mexicanos, y comenzó la remodelación de más de 80 cafeterías con detalles inspirados en las comunidades donde se ubican.
La colección de Día de Muertos encaja así en una estrategia en la que el diseño local se utiliza para diferenciar productos y espacios dentro de una marca global.
Para diseñadores, agencias y emprendedores creativos mexicanos, la tendencia es relevante porque muestra cómo el conocimiento cultural local puede transformarse en propiedad creativa capaz de escalar dentro de compañías internacionales.
Starbucks no desglosa públicamente cuánto factura específicamente por tazas, termos y vasos de temporada en México. Por ello, sería incorrecto estimar cuánto podrían representar las 57,200 piezas en ventas sin contar con sus precios oficiales.
Pero la mercancía ocupa un espacio recurrente en la estrategia de la compañía.
Starbucks opera más de 41,300 tiendas a nivel mundial y alrededor de dos terceras partes son actualmente establecimientos licenciados, de acuerdo con sus resultados del tercer trimestre fiscal de 2026.
Ese sistema permite que productos, campañas y diseños puedan circular entre mercados mediante operadores locales y redes de tiendas ya establecidas.
Las ediciones limitadas añaden además un componente diferente al café: escasez. Al existir un número determinado de piezas y venderse hasta terminar existencias, la decisión de compra se concentra en un periodo corto y el producto adquiere una dimensión coleccionable.
En México, el lanzamiento de 2026 tendrá 57,200 unidades, pero la empresa no ha informado cómo se repartirán entre las 951 cafeterías ni si todos los modelos estarán disponibles en todas las sucursales.
La internacionalización de estas colecciones plantea también una cuestión que las marcas globales enfrentan cada vez con mayor frecuencia: cómo utilizar una expresión cultural local sin reducirla a decoración genérica.
La decisión de encargar nuevamente los diseños a un equipo mexicano es significativa precisamente por eso.
En lugar de recibir desde otro mercado una interpretación de Día de Muertos, la propuesta parte de diseñadores que trabajan dentro de Starbucks México y después se adapta para viajar a otros países.
Para las empresas, la lección es sencilla: localizar una marca no siempre significa traducir una campaña global. En algunos casos, significa crear desde el mercado local algo que después pueda convertirse en producto regional o incluso internacional.


