
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) implementó el Programa de Regularización Fiscal 2026, previsto en la Ley de Ingresos de la Federación 2026, con el fin de apoyar a personas físicas y morales que hayan tenido ingresos de hasta 300 millones de pesos en el ejercicio fiscal 2024.
El estímulo permite disminuir hasta el 100% de multas, recargos y gastos de ejecución, o bien, reducir hasta el 90% de créditos fiscales integrados exclusivamente por multas.
El beneficio aplica a multas derivadas del incumplimiento de obligaciones fiscales, aduaneras y de comercio exterior, incluidas:
También cubre recargos y gastos de ejecución generados por estos conceptos.
El programa está disponible para contribuyentes que se encuentren en alguno de estos supuestos:
Quienes no hayan presentado declaraciones o tengan contribuciones omitidas pueden regularizarse presentando sus declaraciones y pagando en una sola exhibición a más tardar el 31 de diciembre de 2026. El estímulo aplica exclusivamente a los recargos.
Aplica si se autocorrigen y pagan dentro del plazo del procedimiento, antes de que se notifique la resolución final, y hasta el 31 de diciembre de 2026.
Incluye a personas y empresas con créditos fiscales determinados por la autoridad, siempre que no estén impugnados o que se desistan de su defensa legal.
En este caso, la solicitud debe presentarse a más tardar el 31 de octubre de 2026, y el pago puede hacerse hasta en seis parcialidades, con fecha límite el 30 de noviembre de 2026.
Para acceder al programa, los contribuyentes no deben:
Entre los incentivos más relevantes destacan:
Eso sí: si el contribuyente impugna posteriormente el crédito fiscal, el estímulo pierde efecto y el SAT retomará las acciones de cobro.
El SAT habilitó un minisitio oficial con información detallada del programa:
https://www.sat.gob.mx/minisitio/RegularizacionFiscal/RegularizacionFiscal/index.html
Además, los contribuyentes pueden recibir orientación a través de:
El Programa de Regularización Fiscal 2026 representa una oportunidad clave para que personas y empresas saneen su situación tributaria con beneficios inéditos en multas y recargos. Más allá del alivio financiero inmediato, el esquema busca fortalecer la cultura de cumplimiento voluntario y construir una relación más eficiente entre contribuyentes y autoridad fiscal, en un momento en que la formalidad y la estabilidad financiera son esenciales para el crecimiento económico del país.
