
En medio de una conversación que transitaba entre métricas, expansión y errores tempranos, hubo una frase que se quedó flotando: “crecer ingresos no es vender más, es entender mejor”. Así lo explicó Amanda Jacobson, cofundadora y Chief Revenue Officer de Radar, al desmenuzar no solo la historia de la empresa, sino la lógica detrás de su crecimiento.
Radar no nació como una fintech tradicional obsesionada con pagos, sino como una solución a un problema más profundo: la complejidad de operar en múltiples mercados, con sistemas fragmentados y reglas que cambian más rápido que la tecnología que intenta resolverlas.
Esta empresa emergente surge en un contexto donde las empresas digitales enfrentan una creciente complejidad para operar internacionalmente. Regulaciones fragmentadas, sistemas de pago incompatibles y riesgos de fraude forman parte del día a día. Según un reporte de McKinsey & Company, más del 70% de las fintech que escalan globalmente enfrentan fricciones operativas como principal barrera de crecimiento.
“Nos dimos cuenta de que muchas empresas no fallaban por su producto, sino por la infraestructura que tenían detrás”, explica Jacobson. Radar decidió atacar ese problema desde una lógica distinta: construir una capa que unificara procesos financieros y operativos.
Aunque el mercado fintech suele asociarse con pagos, Radar apuesta por una visión más amplia. Su propuesta se centra en integrar funciones como compliance, gestión de riesgo y procesamiento de datos en un solo sistema.
Esto responde a una tendencia global. De acuerdo con Statista, el mercado global de fintech superará los 400 mil millones de dólares hacia 2027, impulsado principalmente por soluciones de infraestructura y no solo por productos de consumo.
“Los pagos son solo la punta del iceberg”, afirma Jacobson. “El verdadero reto es todo lo que pasa detrás”.
Como CRO, Jacobson tiene una visión clara: el crecimiento no puede depender únicamente de adquisición. “Muchas startups confunden crecimiento con volumen. Nosotros lo vemos como eficiencia”, señala.
Este enfoque coincide con hallazgos de Deloitte, que destacan que las fintech más exitosas priorizan la retención y el valor por cliente sobre la expansión agresiva.
En Radar, esto se traduce en decisiones estratégicas sobre qué mercados entrar y qué clientes priorizar. “No se trata de venderle a todos, sino de venderle mejor a los correctos”, agrega.
Uno de los pilares de Radar es el uso intensivo de datos. No solo para prevenir fraude o cumplir regulaciones, sino para optimizar decisiones de negocio.
“Cada transacción cuenta una historia”, explica Jacobson. “Si sabes leerla, puedes anticiparte a los problemas antes de que ocurran”.
Este enfoque es consistente con tendencias señaladas por World Economic Forum, que posiciona la analítica avanzada como uno de los principales diferenciadores en fintech.
Para mercados como México y América Latina, la propuesta de Radar resulta especialmente relevante. La región combina alta adopción digital con sistemas financieros fragmentados.
Datos del Banco Interamericano de Desarrollo muestran que más del 50% de las empresas en la región enfrentan barreras para operar transfronterizamente.
“LatAm es un mercado increíble, pero también uno de los más complejos”, reconoce Jacobson.
“Ahí es donde soluciones como Radar pueden tener mayor impacto”.
La evolución de fintech hacia infraestructura no es menor. Implica un cambio en cómo las empresas entienden su operación: menos herramientas aisladas, más sistemas integrados.
Para empresas mexicanas que buscan escalar, esto puede significar la diferencia entre crecer o estancarse.
Uno de los puntos más honestos de la conversación fue cuando Jacobson habló de los errores. “Intentamos crecer demasiado rápido en algunos mercados y aprendimos que no siempre es la mejor estrategia”.
El aprendizaje fue claro: construir procesos sólidos antes de expandirse. Una lección que resuena con múltiples estudios de Harvard Business Review sobre startups.
Más allá de tecnología y estrategia, Jacobson insiste en la importancia de la cultura. “Puedes tener el mejor producto, pero si tu equipo no entiende al cliente, no sirve”.
Radar ha construido su cultura alrededor de la empatía y la iteración constante. Un enfoque que, según la propia Jacobson, ha sido clave para mantenerse relevante.
La historia de Radar refleja una transformación más amplia en fintech: el paso de soluciones puntuales a plataformas integrales. Y en ese cambio, el rol del revenue también evoluciona.
No se trata solo de vender, sino de construir relaciones sostenibles.

