
El Chronoswiss Small Second ha reunido lo mejor de la relojería moderna con la tradición artesanal suiza. Con una caja de 40 mm, calibre manufactura C.6000 y diseño que combina sobriedad y profundidad, este reloj destaca por su perfil estilizado y acabados refinados.
Desde el movimiento interno hasta la textura del dial, el Small Second lleva al usuario a una experiencia de uso cotidiana con carácter, demostrando que menos no significa simple: es precisión, elegancia y manufactura a cada detalle.
La marca Chronoswiss, con sede en Lucerna, Suiza, se ha caracterizado por combinar tradición y arquitectura relojera distintiva desde su fundación en 1983.
En 2025, la firma presenta la colección Small Second, que busca entregar la esencia mecánica de Chronoswiss en una ejecución más directa, pero sin perder carácter. Según la marca, “el Small Second es el modelo más delgado de la colección actual de Chronoswiss” con 11,5 mm de grosor y caja de acero inoxidable de 40 mm.
Ahora revisaremos sus características fundamentales, por qué se posiciona como pieza clave en su catálogo y qué la hace destacar.
La caja del Small Second mide 40 mm de diámetro, en acero inoxidable de 17 piezas que combina acabado brillante y cepillado; por ejemplo, la versión Blue Orbit lleva perfil de solo 11,5 mm.
El diseño del dial no es plano: presenta construcción de varios niveles, pequeño segundero a las 9 h, y texturas elaboradas (guilloché… etc.). Por ejemplo, en el modelo Desert se utilizó grabado láser y nano-impresión para la superficie que evoca arena.
Los elementos icónicos de Chronoswiss –como la corona tipo cebolla-y-flutada y la arquitectura tridimensional del dial- se conservan, pero en esta pieza se han refinado para lograr mayor sobriedad y usabilidad.
El Small Second monta el calibre de manufactura C.6000 (desarrollado en colaboración con La Joux-Perret), que ofrece 55 horas de reserva de marcha, rotor de tungsteno visible y acabados como Côtes de Genève y tratamiento de rutenio.
Este nivel mecánico coloca al reloj no solo como un diseño atractivo, sino como un instrumento relojero serio, con estándares de acabado y performance que lo elevan de pieza meramente estética a verdadero objeto de colección.
La trasera de cristal permite admirar el rotor, los acabados y el movimiento, lo que aporta valor añadido a quien aprecia la relojería más allá del simple uso cotidiano.
Aunque la pieza está claramente orientada al lujo, su perfil de 40 mm y grosor reducido la hacen más versátil para uso diario que muchas deportivas de alto grosor.
Tiene resistencia al agua de 30 m / 3 ATM, lo que, sin ser para buceo, la hace adecuada para uso urbano y cotidiano.
Las correas pilot-style o de piel según versión, y el diseño clásico con segundos pequeños, horas y minutos centrales, facilitan la lectura y otorgan elegancia sin recargar.
El Chronoswiss Small Second ha sabido equilibrar tradición y modernidad, integrando un movimiento manufactura, diseño refinado, y una usabilidad pertinente para quien busca un reloj con carácter pero sin ostentación. Es una pieza que marca segundo a segundo la filosofía “menos es más”, pero con cada detalle pensado al máximo.
Si valoras la artesanía suiza, la estética cuidadosa y la ingeniería de precisión, este modelo es una opción que cumple en todos los frentes: estética, mecánica y versatilidad.


