
La icónica cadena Pizza Hut, que por décadas fue sinónimo de pizza familiar en Estados Unidos, se enfrenta a una rebanada difícil: cerrará alrededor de 250 de sus locales en el país durante la primera mitad de 2026 tras años de malos resultados y cambios en el gusto del consumidor.
Este movimiento no solo refleja los desafíos internos de la compañía, sino también cómo las preferencias por opciones más rápidas, económicas y culturalmente diversas —como los tacos y otras comidas tex-mex— han ganado terreno en el competitivo mercado de la comida rápida estadounidense. La historia de Pizza Hut, de ser líder absoluto a verse obligada a recortar su presencia territorial, ilustra la transformación y las tensiones actuales en la industria.
Pizza Hut planea cerrar alrededor de 250 restaurantes en Estados Unidos durante la primera mitad de 2026 como parte de una revisión estratégica de su futuro operativa, anunciada por su empresa matriz Yum! Brands durante una llamada de resultados financieros.
Estas clausuras —aproximadamente el 3% de los más de 6,500 locales que tiene la marca en el país— responden a ventas estancadas o en caída, con la empresa reportando un descenso del 3% en ventas comparables en el cuarto trimestre de 2025 y una caída acumulada de 5% en todo el año.
La estrategia, denominada internamente “Hut Forward”, incluye el cierre de unidades con bajo rendimiento, modernización tecnológica, nuevos esfuerzos de marketing y un posible proceso de venta de la marca si no logra revertir su desempeño.
Durante décadas, Pizza Hut sobresalió por sus restaurantes con servicio para comer en sitio, menús familiares y especialidades grandes, un modelo que se ajustó a generaciones anteriores. Sin embargo, en la última década los hábitos de consumo en EE. UU. han cambiado radicalmente: los clientes comen fuera con menos frecuencia, buscan ofertas económicas, rapidez y conveniencia en delivery, y son más proclives a experimentar con sabores variados.
Mientras tanto, cadenas como Domino’s supieron capitalizar la era digital con un enfoque casi exclusivo en entrega y carryout, adoptando apps intuitivas, seguimiento en tiempo real y una oferta de valor percibida más atractiva. Esto permitió a Domino’s registrar crecimiento en ventas mientras Pizza Hut continuaba en retroceso.
Aunque Pizza Hut y Domino’s compiten dentro del segmento pizzero, otra tendencia alimentaria ha ganado tracción entre los consumidores estadounidenses: la popularidad de la comida tex-mex, representada por cadenas como Taco Bell —también parte de Yum! Brands, al igual que KFC— y una amplia oferta local de tacos y antojitos mexicanos.
Este desplazamiento no es un fenómeno absoluto, pero ilustra cómo las preferencias gastronómicas evolucionan: los consumidores buscan valor, origen de sabores y experiencias novedosas, en un mercado saturado de opciones rápidas y asequibles.
En paralelo a la competencia, factores macroeconómicos como la inflación han afectado a cadenas tradicionales con menús más costosos o infraestructura pesada. Un ejemplo revelado por visitas de analistas a locales de Pizza Hut en California mostró que algunos productos, como pizzas pepperoni, tenían precios menos competitivos frente a otras opciones más económicas, lo que puede disuadir a consumidores sensibles al precio.
Los intentos recientes de atraer comensales —como pizzas de bajo precio y ofertas especiales— no han revertido completamente la tendencia negativa, lo que obliga a la marca a repensar su propuesta de valor en un entorno donde el taco y otras alternativas representan opciones atractivas para los consumidores que buscan una buena relación entre precio, sabor y conveniencia.
Los cierres forman parte de un review estratégico más amplio anunciado por Yum! Brands, que evalúa las opciones para Pizza Hut, incluida la posible venta de la marca, aunque sin plazos definidos.
En un mercado donde otras enseñas del grupo —como Taco Bell— crecen en ventas, Pizza Hut enfrenta el reto de redefinir su papel dentro del portafolio. El objetivo es reposicionarse para lograr una mayor rentabilidad y relevancia en el segmento de comida rápida, a la vez que responde a cambios en el gusto del consumidor y a la fuerte competencia.


