
El auto eléctrico Olinia marcará un antes y un después en la movilidad mexicana. Diseñado y ensamblado con talento nacional, este vehículo comenzará su producción en 2026, después de que sus diseños definitivos se presenten en septiembre de 2025.
La propuesta busca ofrecer una alternativa económica, práctica y sustentable para quienes hoy dependen de automóviles de gasolina, motocicletas o mototaxis.
El proyecto Olinia presentó su logo oficial: una liebre alada inspirada en los alebrijes oaxaqueños. Esta imagen no es un simple emblema, sino un símbolo de identidad mexicana que representa agilidad, libertad, eficiencia energética e innovación.
Al igual que los alebrijes, cada auto llevará consigo la fuerza creativa del arte popular, pero ahora en el campo de la tecnología.
Olinia no será un único auto, sino tres modelos diseñados para diferentes necesidades:
El costo oscilará entre 90,000 y 150,000 pesos, convirtiéndolo en el automóvil eléctrico más accesible del mercado mexicano.
Este auto es el resultado de la colaboración entre instituciones como el IPN, la UNAM, el TecNM y otros centros de investigación públicos. La coordinación está a cargo de la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti). Aunque la planta de producción definitiva aún no se confirma, Puebla se perfila como la sede ideal por su tradición automotriz e infraestructura industrial.
Una de las principales ventajas de Olinia es que podrá cargarse en enchufes domésticos, lo que lo hace accesible incluso para familias sin infraestructura especializada. Además, su diseño compacto responde a las necesidades de las ciudades mexicanas, donde el tráfico, el costo de los combustibles y la contaminación son desafíos cotidianos.
El nombre Olinia proviene del náhuatl moverse, reflejando no solo la movilidad física, sino también un movimiento cultural y social hacia un futuro más sustentable.
Más que un proyecto automotriz, Olinia es un símbolo de orgullo nacional porque se trata de un auto eléctrico accesible, sustentado en innovación local y con un diseño que lleva la esencia de México en cada detalle.
Se espera que su llegada en 2026 coincida con un país que se prepara para recibir el Mundial de futbol, mostrando al mundo que la movilidad sustentable también tiene raíces profundas en el ingenio mexicano.


