
Durante décadas, el tratamiento contra el cáncer ha sido una batalla constante entre eliminar células malignas y proteger el tejido sano. Aunque la quimioterapia sigue siendo una herramienta clave, sus efectos secundarios, la toxicidad acumulada y la creciente resistencia tumoral han impulsado la búsqueda de alternativas más inteligentes. Ahora, un equipo del Hospital Houston Methodist ha desarrollado un nanofármaco basado en platino que podría cambiar las reglas del juego al atacar el cáncer en minutos y con mayor precisión.
El hallazgo fue presentado por investigadores del Hospital Houston Methodist, encabezados por el Dr. Junhua Mai, profesor asistente de investigación en nanomedicina, y publicado en la revista científica Biomaterials. Según el reporte original divulgado por Houston Methodist, el equipo desarrolló un nanomaterial denominado carrier-platin, diseñado para aprovechar las especies reactivas de oxígeno (ROS) y provocar la muerte rápida y selectiva de células tumorales.
Los fármacos tradicionales a base de platino —como el cisplatino y el oxaliplatino— funcionan uniéndose al ADN e inhibiendo la división celular, desencadenando apoptosis. Sin embargo, actúan de forma lenta, pueden dañar tejido sano y enfrentan resistencia tumoral creciente.
Carrier-platin propone un enfoque distinto: en lugar de bloquear la replicación celular, explota el desequilibrio oxidativo de los tumores.
A nivel molecular, carrier-platin es un complejo nanoingenierizado compuesto por nanopartículas de platino integradas en un portador polimérico biodegradable de poli (ácido L-glutámico/ácido L-aspártico).
Este diseño permite catalizar la descomposición del peróxido de hidrógeno (H₂O₂), que se encuentra en concentraciones elevadas dentro de las células tumorales. El resultado es la generación masiva de radicales hidroxilo, una de las moléculas más dañinas en biología celular.
En pruebas de laboratorio, los niveles de ROS aumentaron 30 veces en apenas 30 minutos tras la administración del tratamiento. Mientras tanto, las células sanas permanecieron en gran medida intactas gracias a su mayor concentración de glutatión (GSH) y menor estrés oxidativo basal.
Una de las características más disruptivas del nanofármaco es su velocidad. A diferencia de la quimioterapia convencional, que puede tardar horas o días en inducir apoptosis, carrier-platin provoca necrosis rápida mediante colapso oxidativo.
Además, el mecanismo de entrada a la célula también marca diferencia. Mientras los fármacos tradicionales ingresan mediante proteínas transportadoras —vulnerables a bombas de expulsión responsables de la resistencia— carrier-platin utiliza micropinocitosis, evitando los sistemas de defensa celular que suelen inutilizar otros tratamientos.
Uno de los problemas más complejos del cáncer es la resistencia a fármacos. Las células tumorales suelen adaptarse a medicamentos como cisplatino, taxanos u oxaliplatino.
Sin embargo, según los investigadores, las células expuestas repetidamente a carrier-platin no desarrollaron resistencia en estudios preclínicos.
Incluso mostró eficacia en líneas celulares que ya eran resistentes a quimioterapias convencionales.
En modelos murinos con tumores agresivos, el tratamiento logró frenar el crecimiento tumoral y en algunos casos eliminarlo completamente, con toxicidad mínima.
Las terapias que generan ROS no son nuevas. Durante años se han explorado metales como hierro y cobre para inducir estrés oxidativo en tumores. No obstante, el enfoque basado en platino parece generar mayor producción de ROS, con mayor rapidez y menor daño colateral.
El tipo de muerte celular inducida por carrier-platin no es apoptosis clásica ni ferroptosis convencional, sino una vía oxidativa distinta que involucra permeabilización lisosomal y estrés del retículo endoplásmico.
Aún faltan ensayos clínicos en humanos, pero los resultados preclínicos abren una puerta prometedora.

