
México colocó un destino de turismo comunitario entre los lugares recomendados por National Geographic para viajar en 2027.
La publicación internacional incluyó a Maya Ka’an, Quintana Roo, en su selección Best of the World 2027, compuesta por 25 destinos de seis continentes, y destacó particularmente su modelo basado en comunidades mayas, conservación y experiencias culturales.
Ubicado al sur de la Riviera Maya y conectado con la Reserva de la Biosfera de Sian Ka’an, el destino reúne actualmente 78 comunidades locales, 17 empresas de turismo comunitario, 21 hoteles y más de 30 guías comunitarios certificados, de acuerdo con la plataforma oficial de Maya Ka’an.
Para pequeños negocios turísticos, el reconocimiento puede convertirse en algo más que promoción internacional: abre una oportunidad para que gastronomía, artesanía, hospedaje, recorridos y actividades de naturaleza administrados por habitantes locales lleguen a nuevos viajeros.
National Geographic puso el foco en experiencias alejadas del tradicional modelo de grandes complejos turísticos del Caribe mexicano.
Entre ellas menciona los talleres de bordado maya en X-Pichil, recorridos agrícolas y gastronomía tradicional en Señor, cabañas y senderismo en Chunhuhub, así como actividades de naturaleza y cultura alrededor de Muyil y la Reserva de Sian Ka’an.
El modelo busca que el viajero no sea solamente espectador.
En distintas comunidades puede conocer procesos artesanales, consumir alimentos preparados localmente, recorrer selva y lagunas acompañado por guías de la zona o alojarse en proyectos comunitarios.
El resultado es una cadena económica en la que pueden participar cocineras tradicionales, artesanos, guías, cooperativas, pequeños hospedajes, transportistas y productores locales.
Maya Ka’an nació en 2014 como una propuesta de turismo de bajo impacto. En marzo de 2026 fue reconocido por el Gobierno federal como uno de los primeros Destinos de Turismo Comunitario del país.
El esquema establece que una parte relevante de los servicios turísticos debe ser proporcionada por empresas o cooperativas comunitarias, con la intención de que una mayor proporción de la derrama permanezca dentro de los propios territorios.
Fonatur participa además en el organismo encargado de la gestión de Maya Ka’an y anunció que destinará recursos anuales al fortalecimiento de infraestructura y equipamiento del destino.
Para un emprendedor turístico, el caso muestra que un destino puede construirse alrededor de una red de pequeños proveedores en vez de depender exclusivamente de grandes hoteles.
Las oportunidades incluyen:
La visibilidad internacional puede ayudar, pero el reto será convertirla en reservaciones y consumo dentro de las comunidades sin deteriorar los ecosistemas y la cultura que hacen atractivo al destino.
Ese equilibrio forma parte precisamente de la propuesta de Maya Ka’an: utilizar el turismo como actividad económica mientras la gestión local y la conservación limitan un crecimiento desordenado.
El reconocimiento de National Geographic puede ahora poner ese modelo frente a una audiencia global y probar si el turismo comunitario mexicano puede convertirse también en una alternativa empresarial sostenible.


