
Karla Huerta es directora General de APB Sistemas, autora del libro Mindset Unicornio e inversionista en varias empresas. Pero, sobre todo, es una mujer que habla con claridad sobre lo esencial en el emprendimiento: para tener un negocio sólido y con impacto, primero hay que trabajar en uno mismo.
“El mindset unicornio es volverte esa persona que todo mundo dice que no existe… y que tú sí puedes crear”, dice Karla al definir el concepto que da nombre a su libro y filosofía de vida. Su enfoque parte del convencimiento de que los emprendedores deben cuestionar las creencias limitantes que han adoptado como “normales”: no tener vida al emprender, estar en caos financiero o sacrificar bienestar por productividad.
La joven emprendedora se da un tiempo para atender al llamado de Emprendedor.com desde la ciudad de Nueva York, Estados Unidos. Desde ahí comparte cómo la disciplina ha sido fundamental en la construcción de su negocio y también que la relación con el dinero no se separa del desarrollo personal.
“La gente que tiene un desmadre a nivel financiero personal difícilmente va a poder sostener las finanzas de un negocio”. En su experiencia, el desorden financiero personal tiende a replicarse en la empresa: decisiones desalineadas, falta de planeación, mal uso del crédito y ausencia de metas.
Por eso, insiste en que el punto de partida no son las cifras, sino la conciencia y claridad de propósito.
Antes de ver qué mindset vamos a transformar, lo ideal sería saber para qué quieres transformarlo … por qué quiero tener una relación espectacular, por qué quiero un negocio brutal. Entonces hay que estructurarte a ti: tus hábitos, tu disciplina”, Karla Huerta.
¿Por dónde empezar a construir estos hábitos? La emprsaria propone tres prácticas que aplican a cualquier emprendedor:
Uno de los errores más comunes que Karla observa es la falta de separación entre lo personal y lo empresarial: “Mezclamos todo. Nuestro dinero, nuestros sueños, nuestras decisiones. Y no, tú eres tú. Tu empresa es otra cosa. Hay que aprender a diferenciar”.
También identifica la ausencia de planeación financiera: muchos viven el negocio “al día”, sin proyecciones ni metas claras. “En la planeación disminuyes el riesgo. No puedes evitar todo, pero puedes anticipar. Y si anticipas, también ves oportunidades”.
Y finalmente, algo aún más profundo: la resistencia a accionar. “Todos planificamos. Pero si no ejecutas, no sirve. A mí me cambió la vida hacer lo que digo”.
Karla Huerta también habla del valor de rodearte de personas que te inspiren, te reten y te acompañen en el camino. “Me sentía muy sola cuando empecé. Nadie me hablaba, no sabía a quién recurrir. Así que empecé a buscar asociaciones, grupos, comunidades. Fue una decisión proactiva”.
Para ella, el ecosistema emprendedor está lleno de puertas abiertas, pero nadie va a tocar por ti. Hay que salir, preguntar, compartir, aprender. Porque no se trata solo de construir un negocio, sino de crear una vida en la que valga la pena hacer crecer.
La directora general de APB Sistemas no endulza el camino del emprendimiento. Reconoce el esfuerzo, el desgaste, los sacrificios. Pero también insiste en la importancia de marcar límites y cuidar el equilibrio.
Yo antes me ofendía si alguien me sacaba de la computadora. Hoy marco mis fines de semana. Disfruto. Me organizo. Y lo hago porque si yo no estoy bien, nada sirve”, dice Karla Huerta.
Su filosofía no es de extremos, sino de congruencia: Ser productiva y también vivir; crecer profesionalmente y tener metas personales; administrar un negocio y cuidar la salud mental.
Porque al final, como ella dice: “Cuando haces lo que dices, tu vida ya no depende de nadie. Y eso cambia el juego, no solo para ti, también para tu equipo, tu empresa, tu entorno”.

