
El fundador de Amazon, Jeff Bezos, y su esposa Lauren Sánchez han sido confirmados como los patrocinadores principales y anfitriones honorarios de la MET Gala 2026. El anuncio desató una ola de críticas en redes sociales y medios especializados, pues incluso se le acusa de ‘comprar el evento’ como regalo de bodas para la presentadora. Además, cuestionan la creciente influencia de los empresarios en la industria de la moda.
Cada año, el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (MET) es el epicentro de lo más selecto de la moda y el espectáculo. Aunque la intención original del evento es recaudar fondos millonarios para el Instituto del Vestido, su alfombra roja se ha convertido en un show imperdible.
El próximo 1 de mayo, la pareja compartirá el escenario con otras celebridades de renombre mundial. Tradicionalmente, los patrocinadores pertenecen al mundo del lujo, y la inclusión del magnate marca un cambio radical. Jeff Bezos es el primer empresario ajeno a la industria de la moda que financia directamente la producción de la gala, subraya la revista Grazia.
El diario The New York Times explica que esta decisión responde a una estrategia de renovación financiera, aunque ha generado indignación entre seguidores. Los críticos señalan que la presencia del magnate desvirtúa la esencia artística del evento para convertirlo en una plataforma publicitaria de corporaciones tecnológicas.
La participación de Jeff Bezos como patrocinador principal representa un hito para la organización de la MET Gala. Aunque las cifras exactas del financiamiento no se han hecho públicas, expertos sugieren que la donación del dueño de Blue Origin podría ser la más alta de esta edición (y quizá en la historia de la gala).
El costo de una entrada individual para la gala ha alcanzado los $75,000 dólares, es decir, cerca de $1.4 millones de pesos mexicanos. Quienes quieren alquilar una mesa completa para una marca de lujo o un grupo selecto de ‘amigos’, el costo supera los $350,000 dólares (alrededor de $6.6 millones de pesos).
En este caso, la inversión no regresará en forma de dinero, pero sí será redituable. El millonario patrocinio garantiza que el nombre del fundador de Amazon aparezca en toda la publicidad oficial y en las invitaciones exclusivas de la noche.
Además, Lauren Sanchez tendrá la oportunidad de desfilar en la alfombra roja más exclusiva del mundo, luciendo algún atuendo exquisito de alta costura. Junto a Jeff, se codearán con la ‘crema y nata’ de la industria y los retratarán fotógrafos de todo el mundo. Nada mal para posicionar tu marca personal y la de tu pareja.
Además de las críticas y especulaciones, la confirmación de Lauren Sánchez y Jeff Bezos como anfitriones honorarios provocó una campaña de boicot digital impulsada por diversos activistas globales.
Los detractores del evento argumentan que la gala se ha alejado de sus raíces culturales para premiar a las fortunas más ricas del planeta. Según informes del portal Daily Mail, muchos usuarios consideran que la presencia de Bezos es una provocación ante las quejas laborales.
La indignación ha crecido tras las declaraciones de varios diseñadores que prefieren mantener el anonimato, quienes ven con recelo la entrada del capital tecnológico (y de la pareja en sí). Por su parte, la cadena CNN señala que el malestar también surge de la estética personal de la pareja, que algunos consideran algo “ajena”.
El escándalo mediático ha obligado a la organización a reforzar la seguridad del museo ante las posibles protestas que puedan ocurrir durante el evento. Pese al rechazo, Anna Wintour mantiene su postura de que la colaboración con empresarios es vital para mantener la relevancia del evento.
La influencia del sector tecnológico en eventos de alta costura ha crecido constantemente durante los últimos años debido a la necesidad de fondos. Esta inyección de capital asegura la viabilidad de la exposición, pero pone a la pareja bajo los reflectores. Por ahora, el debate promete convertir esta edición de la gala en una de las más polémicas.

