
La Secretaría de Cultura, a través del Centro de Cultura Digital (CCD), anunció la incorporación de México a IberVideojuegos, una iniciativa de cooperación iberoamericana enfocada en fortalecer la industria de los videojuegos mediante políticas públicas, formación profesional y colaboración internacional.
La adhesión fue aceptada por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) y coloca al país dentro de un programa que busca consolidar al videojuego como un sector estratégico para el desarrollo económico, cultural y tecnológico de la región.
Más allá del simbolismo institucional, el movimiento refleja un cambio importante en la manera en que los gobiernos perciben la industria. Los videojuegos ya no son vistos únicamente como productos de entretenimiento, sino como activos culturales capaces de generar empleo, innovación y exportaciones.
La decisión llega en un momento especialmente relevante para México.
De acuerdo con el informe Game On: El auge del gaming en México, citado por el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), el país es actualmente el mercado de videojuegos más grande de América Latina y el décimo a nivel mundial.
Además, cuenta con más de 76 millones de jugadores activos y genera ingresos superiores a 2,300 millones de dólares anuales.
El mismo reporte señala que cerca del 64% de los mexicanos juega videojuegos y que prácticamente existe una paridad de género entre jugadores: 49.3% son mujeres y 50% hombres. Esto demuestra que el gaming ha dejado de ser una actividad de nicho para convertirse en un fenómeno cultural de masas.
Sin embargo, aunque México destaca como consumidor, todavía enfrenta desafíos importantes para consolidarse como productor y exportador de videojuegos de alto impacto.
La incorporación de México se realizará a través del Centro de Cultura Digital, institución que coordinará actividades de formación, reflexión y fortalecimiento de comunidades vinculadas al desarrollo de videojuegos.
Según Marcela Flores, directora del CCD, participar en IberVideojuegos representa una oportunidad para impulsar el potencial social, cultural y económico de una de las industrias más dinámicas del planeta. También permitirá generar puentes de colaboración entre el gobierno, el sector creativo y otros actores estratégicos del ecosistema.
Entre las acciones previstas destacan eventos, programas de capacitación y espacios de diálogo enfocados en fortalecer las capacidades de desarrolladores, estudios independientes y comunidades relacionadas con el gaming.
Uno de los aspectos más interesantes de la iniciativa es que no se limita a promover videojuegos, sino que busca construir marcos institucionales que permitan el crecimiento sostenible de la industria.
Según la SEGIB, IberVideojuegos fue aprobado durante la XXIX Cumbre Iberoamericana celebrada en Ecuador en 2024 y tiene como objetivo fortalecer las políticas públicas de promoción y regulación del sector, mejorar su competitividad internacional e impulsar los videojuegos como herramientas culturales, educativas y de inclusión social.
Actualmente participan países como Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, España, México y Uruguay, generando una red de cooperación enfocada en compartir experiencias, diseñar estrategias y fortalecer la presencia internacional de la industria iberoamericana.
La relevancia económica de esta industria explica el interés de los gobiernos.
Datos citados por el IFT indican que el mercado global de videojuegos podría alcanzar un valor cercano a los 189 mil millones de dólares en 2026, consolidándose como una de las industrias creativas más importantes del mundo.
A diferencia de otros sectores culturales, los videojuegos combinan creatividad, tecnología, propiedad intelectual, programación, diseño, narrativa y servicios digitales. Esto los convierte en un generador de empleos altamente especializados y en una plataforma con enorme potencial exportador.
Países como Canadá, Corea del Sur, Finlandia y Polonia han demostrado que una estrategia coordinada entre gobierno e industria puede convertir al desarrollo de videojuegos en un motor económico nacional.
Uno de los objetivos centrales de IberVideojuegos consiste en fortalecer la diversidad de narrativas y promover contenidos que reflejen las identidades culturales de la región.
Esta visión resulta especialmente relevante en una industria dominada históricamente por producciones provenientes de Estados Unidos, Japón y algunos países europeos.
La iniciativa busca que los estudios iberoamericanos tengan mayores herramientas para desarrollar historias, personajes y universos inspirados en sus propios contextos culturales. En otras palabras, no se trata únicamente de producir más videojuegos, sino de construir una voz propia dentro del mercado global.

