
Hooters, la cadena de restaurantes estadounidense conocida por sus alitas de pollo y su ambiente distintivo, ha solicitado la protección por bancarrota bajo el Capítulo 11, buscando reestructurar su deuda y revitalizar su negocio.
La empresa enfrenta desafíos financieros debido a deudas significativas, cambios en las preferencias de los consumidores y una competencia creciente en el sector de la restauración.
El 31 de marzo de 2025, Hooters of America presentó una solicitud de protección por bancarrota bajo el Capítulo 11 en el Tribunal de Quiebras del Distrito Norte de Texas, en Dallas. Esta medida busca abordar una deuda de aproximadamente 376 millones de dólares y facilitar la venta de sus restaurantes corporativos a un grupo de franquiciados respaldados por los fundadores originales de la empresa.
Diversos factores han contribuido a la difícil situación financiera de Hooters:
Como parte de su estrategia para superar la crisis, Hooters planea vender alrededor de 100 de sus restaurantes corporativos a un grupo de franquiciados experimentados, incluidos los fundadores originales de la marca. Esta iniciativa busca devolver a la empresa a sus raíces y revitalizar su presencia en el mercado.
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A pesar de la solicitud de bancarrota, Hooters ha asegurado que sus restaurantes permanecerán abiertos y operarán con normalidad durante el proceso de reestructuración.
El CEO de la empresa, Sal Melilli, enfatizó que “los restaurantes Hooters están aquí para quedarse” y que la marca continuará ofreciendo su característico servicio y ambiente.
Hooters ha enfrentado críticas y desafíos legales relacionados con su modelo de negocio y la imagen de sus empleadas, conocidas como “Hooters Girls”. Estas controversias han influido en la percepción pública de la marca y podrían haber afectado su desempeño financiero.
La situación de Hooters refleja una tendencia más amplia en la industria restaurantera, donde varias cadenas tradicionales han enfrentado dificultades financieras debido a deudas elevadas y cambios en las preferencias de los consumidores.
Empresas como Red Lobster y TGI Fridays también han presentado solicitudes de bancarrota en tiempos recientes.
Con la reestructuración planificada y el retorno de los fundadores originales al liderazgo, Hooters espera recuperar su posición en el mercado y adaptarse a las nuevas dinámicas de la industria.
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La empresa confía en que, bajo una gestión renovada y un enfoque actualizado, podrá atraer a una base de clientes más amplia y diversa. Sin embargo, con una estrategia enfocada en la reestructuración y la adaptación a las tendencias actuales del mercado, la empresa busca asegurar su continuidad y relevancia en el competitivo sector de la restauración.
