
HEINEKEN México quiere llevar la innovación sustentable fuera del discurso corporativo y acercarla a los procesos reales donde normalmente fracasan muchas startups: la operación diaria.
La compañía anunció, junto con el Tecnológico de Monterrey, el lanzamiento de HEINEKEN Green Challenge – All Stars, una edición especial enfocada en que startups previamente aceleradas desarrollen pilotos dentro de la cadena de valor de la cervecera y de aliados estratégicos como OCESA.
El movimiento ocurre en un momento donde el ecosistema de innovación corporativa en México comienza a evolucionar desde concursos y aceleradoras hacia esquemas más cercanos al llamado “venture client”, modelo en el que las empresas dejan de actuar únicamente como patrocinadoras y se convierten en clientes reales de startups tecnológicas.
A diferencia de las ediciones tradicionales del HEINEKEN Green Challenge, enfocadas en convocatorias y aceleración, esta versión busca validar soluciones en escenarios operativos reales.
Las startups seleccionadas participarán en un Boostcamp presencial donde deberán estructurar pilotos capaces de demostrar viabilidad ambiental, operativa y económica.
Las 10 startups seleccionadas son: NEPTUNUS BIOTECH, EcoScience Lab, CPlantae, Lluvia Sólida, VIDA LIQUIDA, Earth IoT, SIR Ambiental, SISAT, BioEsol y Greenfluidics.
La iniciativa pone sobre la mesa uno de los principales retos del emprendimiento sustentable en México: muchas soluciones logran validaciones académicas o prototipos funcionales, pero pocas consiguen integrarse a cadenas industriales complejas.
De acuerdo con datos compartidos por HEINEKEN Green Challenge e INCmty, el programa ha recibido más de 4,300 proyectos y acelerado más de 120 soluciones en sus distintas ediciones.
En los últimos años, las grandes corporaciones han comenzado a replantear sus programas de innovación abierta.
La lógica ya no se centra únicamente en detectar talento emprendedor, sino en reducir riesgos tecnológicos y acelerar soluciones capaces de resolver problemas específicos dentro de la operación corporativa.
En el caso de HEINEKEN México, los pilotos estarán enfocados en áreas como:
La compañía ha establecido metas ambientales relevantes para 2030 y 2040, incluyendo reducción de emisiones en toda su cadena de valor y metas de economía circular. T21 reportó que la empresa busca alcanzar cero emisiones netas en operaciones y reducir emisiones Scope 3 en los próximos años.
Uno de los elementos más relevantes de esta edición es la participación de OCESA.
La empresa de entretenimiento y festivales busca utilizar eventos masivos como espacios para probar soluciones ambientales relacionadas con residuos, eficiencia operativa, agua y logística.
Esto es especialmente relevante en una industria donde los festivales y conciertos enfrentan presión creciente para reducir impactos ambientales.
Recientemente, HEINEKEN México y OCESA también anunciaron iniciativas de sustentabilidad para eventos como EDC México, incluyendo acciones vinculadas con circularidad y reducción de impacto ambiental.
“En OCESA estamos convencidos de que el entretenimiento en vivo brinda espacios únicos para probar, aprender y acelerar soluciones que respondan a los retos socioambientales de la industria”, señaló Samantha Konstat, gerente de festivales en OCESA.
La iniciativa toma como referencia experiencias previas impulsadas desde el propio HEINEKEN Green Challenge.
Uno de los casos más visibles fue el piloto con Bioram, startup mexicana enfocada en biotecnología y descarbonización, que comenzó a trabajar con residuos cerveceros para desarrollar bioestimulantes agrícolas orientados al cultivo de cebada.
Ese proyecto marcó uno de los primeros pasos de HEINEKEN México hacia un modelo donde las startups no solo participan en retos, sino que entran directamente a procesos operativos de negocio.
