Meta, la empresa matriz de Facebook e Instagram, parece dar por concluido su ambicioso y costoso experimento del metaverso para concentrar sus esfuerzos —y recursos— en un futuro más tangible: las gafas inteligentes con inteligencia artificial. En una reconfiguración estratégica inédita, la compañía anunció el despido de más de 1,000 empleados de su división Reality Labs, enfocándose ahora en dispositivos como las Meta Ray-Ban Display y el desarrollo de IA aplicada a wearables y experiencias móviles. Este giro representa una redefinición profunda de la hoja de ruta tecnológica de la firma liderada por Mark Zuckerberg.
Después de años de fuertes inversiones en realidad virtual y mundos inmersivos bajo la bandera del metaverso, Meta ha comenzado a reducir su apuesta por esa visión futurista, enfocándose en tecnologías que ya muestran más tracción comercial. La decisión se materializa en recortes masivos de personal en Reality Labs, el brazo interno responsable de productos de realidad aumentada (AR) y virtual (VR), incluidos los cascos Meta Quest y plataformas como Horizon Worlds.
Reality Labs, que llegó a representar una de las apuestas más audaces de la firma y acumuló pérdidas multimillonarias, ahora ve recortada su plantilla en más de 1,000 empleados, aproximadamente el 10% de su fuerza laboral, según informes de medios internacionales.
El cambio no es cosmético: Meta está direccionando recursos hacia wearables inteligentes y funciones potenciadas por IA, particularmente las gafas inteligentes Ray-Ban Meta y su versión más reciente, las Meta Ray-Ban Display, que integran micro-pantallas, cámaras y asistentes de IA.
Estas gafas, desarrolladas en colaboración con EssilorLuxottica, han mostrado un nivel de demanda superior al esperado, lo que llevó a la empresa a priorizar su producción en Estados Unidos y considerar potencialmente duplicar la fabricación a 20 millones de unidades anuales para finales de 2026 ante la creciente expectativa del mercado.
El movimiento ejemplifica cómo Meta intenta capitalizar sobre tecnologías que los consumidores están empezando a adoptar ahora, en contraste con los mundos virtuales completos que aún están lejos de una aceptación masiva.
Aunque muchos interpretan estos despidos como el fin práctico del metaverso como prioridad estratégica, Meta no ha cancelado formalmente todos los proyectos relacionados. En comunicaciones internas, se ha mencionado que parte de la experiencia inmersiva que antes se buscaba a través de visores VR podría reimaginarse en dispositivos móviles potenciado por IA y otros enfoques que mezclan lo físico con lo digital, dejando atrás la visión tridimensional profunda que caracterizó al metaverso.
No obstante, el cierre de estudios de desarrollo y la reducción de equipos dedicados a mundos virtuales marcan una pausa significativa en una iniciativa que marcó el cambio de nombre de Facebook a Meta en 2021.
La apuesta de Meta no se limita al hardware inteligente: la compañía también ha intensificado sus inversiones en inteligencia artificial, consolidando equipos especializados en la materia y reorientando talento hacia esta área considerada clave para su futuro competitivo.
Este enfoque refleja una tendencia más amplia en el sector tecnológico, donde las capacidades de IA y su integración en productos cotidianos —desde asistentes hasta wearables— están revolucionando las expectativas de los usuarios y las prioridades de inversión de las grandes corporaciones.
La decisión de Meta también responde a presiones del mercado: la adopción masiva de experiencias inmersivas no despegó al ritmo esperado, mientras que el interés por dispositivos con aplicaciones prácticas y visibles, como las gafas inteligentes con IA, ha ido en aumento.
Para muchos analistas, este cambio es un reconocimiento de las realidades comerciales actuales, donde la rentabilidad y adopción temprana pesan más que las visiones futuristas que aún tardan en consolidarse.
Meta está reescribiendo su estrategia tecnológica: tras años y miles de millones invertidos en una visión de metaverso que no logró arraigar como se esperaba, la compañía ha decidido redireccionar su futuro hacia dispositivos inteligentes con IA y wearables, en particular las Meta Ray-Ban Display, y recortar personal en Reality Labs para financiar esta transición. Este movimiento simboliza un ajuste de prioridades hacia innovaciones más cercanas al usuario, operativas y con potencial de crecimiento inmediato, preparando a Meta para competir de forma más directa en la era de la inteligencia artificial.
