
Un fenómeno viral señala que muchos jóvenes de la Generación Z ya no responden llamadas con un “hola”; esta nueva costumbre genera preocupación sobre cortesía y confianza telefónica.
Ante el aumento de llamadas fraudulentas y los cambios tecnológicos, los Z prefieren esperar a que la otra persona hable primero, redefiniendo la etiqueta telefónica tradicional.
La Generación Z está redefiniendo la etiqueta telefónica por razones de seguridad, ansiedad y practicidad. Lo que para unos es descortesía, para otros es una adaptación a la realidad digital.
Un artículo de Business Insider mostró que varios jóvenes Z ahora contestan sin decir “hola”, optando por guardar silencio hasta que la otra persona hable. Este cambio refleja una evolución en las normas sociales al teléfono.
La principal razón: evitar activar bots o clones de voz. Los Z prefieren que sea el emisor quien confirme la interacción al inicio.
Con el paso de teléfonos públicos y fijos a celulares personales, disminuyó la necesidad de saludar por cortesía, y aumentó la informalidad y el control en la comunicación telefónica.
Un estudio británico encontró que el 40 % de la Gen Z considera aceptable omitir saludo o despedida al teléfono, mientras solo el 14 % de los mayores lo aprueba.
Muchos jóvenes sienten ansiedad ante llamadas en vivo; universidades en Reino Unido ya ofrecen cursos para reducir esta “telefobia”. El uso de SMS, chats y notas de voz también ha crecido: en Reino Unido, el 70 % de personas de 18 a 34 años elige mensajes sobre llamadas.
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En Reddit, Z explican que esperan el saludo del emisor especialmente con números desconocidos, para evitar abusos; otros comentan que si conocen al interlocutor, sí dicen “hola”.
Expertos sugieren que en entornos laborales debe mantenerse la cortesía telefónica y enseñar a jóvenes a adaptar su estilo a llamadas formales.
Esta evolución de la comunicación revela la necesidad de comprensión intergeneracional y formación profesional en habilidades blandas. Al reconocer estos cambios, podemos fomentar prácticas más seguras, inclusivas y respetuosas tanto en lo personal como en el ámbito laboral.
