
Con más de una década de sabor y fantasía, Neverías Frody ha sabido posicionarse como una de las marcas más queridas de helados en la Ciudad de México. Ahora, para celebrar su 12° aniversario, la marca ha decidido expandir su sabor y su historia hacia el mundo del pan artesanal, una movida estratégica que refuerza su compromiso con la innovación.
Con una inversión de 2 millones de pesos, Frody ha abierto dos panaderías como parte de su nueva línea de producción. “Queremos llegar al consumidor de una forma diferente. Así nació la idea de incursionar en el pan, pero con la misma calidad y creatividad que nos caracteriza”, comentó Beatriz Rodríguez, directora de la marca.
En estas panaderías trabajan ya 30 personas, y la marca ha lanzado un concepto llamado “El pan de ayer”, donde los consumidores pueden adquirir piezas al 50% de descuento, calentarlas y disfrutarlas al momento. Una experiencia que une sostenibilidad, sabor y cercanía.
Frody no solo vende helados, vende una historia. Y todo empezó con un personaje: un oso polar que representara el frío y se convirtiera en embajador de la marca. Hoy, Frody es mucho más que una mascota; es un influencer digital caricaturizado con una fuerte conexión emocional con sus seguidores.
“Ya no comunicamos como una empresa, todo lo dice Frody. Y eso ha generado una interacción muy fuerte: respondemos más de 800 mensajes diarios en redes sociales”, explicó Rodríguez. Esta dinámica digital le ha dado a la marca un crecimiento exponencial en engagement y fidelidad.
La clave del éxito de Frody está en la congruencia entre su narrativa, sus valores y su comunidad. Frody opina, bromea, reflexiona y siempre lo hace desde una mirada infantil, generando empatía y cercanía. Además, la marca ha integrado valores de responsabilidad social que se reflejan tanto en su comunicación como en sus acciones, como la lucha contra el desperdicio de alimentos y el apoyo a comunidades locales.
Según el portal Informes de Expertos, el mercado de helados en México tendrá un crecimiento sostenido entre 2025 y 2034, y se espera que alcance los 3.69 millones de dólares para 2034. Parte de este crecimiento se debe a la capacidad de las marcas mexicanas para reinventarse, como lo ha demostrado Frody con su entrada al rubro de la panadería.

