
La empresa Frida Baby, especializada en productos para el cuidado de bebés y recién nacidos, enfrenta un boicot masivo por su publicidad sugerente. La controversia está en el uso de frases con doble sentido y mensajes sexualizados para promocionar artículos de higiene y salud infantil. Ante ello, miles de padres de familia exigen responsabilidad ética por parte de la empresa estadounidense.
El conflicto escaló rápidamente en redes sociales, donde usuarios y colectivos han recopilado evidencia de empaques y anuncios que utilizan humor para adultos, considerado ofensivo por gran parte del público.
La marca ha intentado defender su postura alegando que su comunicación se dirige exclusivamente a los padres que buscan un enfoque más honesto. Sin embargo, la presión social continúa creciendo mientras los consumidores exigen una disculpa formal y el retiro inmediato de las campañas actuales.
La organización Promise Keepers, enfocada en promover valores familiares, ha señalado que estas estrategias de mercadotecnia cruzan una línea peligrosa al sexualizar el entorno de los menores.
Según reportes de The New York Post, La indignación de los consumidores alcanzó su punto máximo tras la difusión de slogans publicitarios que utilizan juegos de palabras con connotaciones sexuales.
Por ejemplo, en el empaque de un termómetro digital, la marca incluyó la frase: “Esto es lo más cerca que estará tu esposo de tener un trío”.
Otra publicación muestra la imagen de un bebé con una mancha en la cara, acompañada del texto: “Lo que pasa cuando la sacas demasiado pronto”, un mensaje que han calificado como ‘desagradable’ y ‘perturbador’.
Por si fuera poco, el empaque de un termómetro rectal incluye la pregunta: “¿Qué tal un rapidín?”, mientras que un succionador nasal fue descrito bajo la leyenda: “Básicamente soy un ‘chupador’ potente”.
También causó revuelo la imagen de un menor con sudor en la frente y el mensaje: “Calentándome y sudando, pensando qué pasará mañana. ¿Puedes adivinar qué es?”.
Incluso un producto alimenticio fue promocionado con la oración: “Puedes tener dos galletas para el desayuno, pero es un secreto”, sugiriendo dinámicas de ocultamiento inadecuadas.
La polémica se encendió aún más durante el reciente evento de Mardi Gras, en Nueva Orleans. Este carnaval es famoso por convertirse cada año en una fiesta candente y desenfrenada, con muchas bebidas embriagantes y desnudez callejera. Sin embargo, a la marca infantil le pareció un escenario apropiado para publicitarse.
La empresa desfiló con una carroza en forma de senos femeninos y una consigna provocadora: “Las ‘boobs’ merecen más que collares. Muéstranos lo que tus senos pueden hacer”.
El verano pasado, la firma generó controversia al reclutar ‘catadores’ para un helado de leche materna. Esa activación les trajo más críticas que participación positiva entre los padres de familia, pues fue vista por muchos como provocativa e “innecesariamente gráfica”.
Entre los comentarios que se pueden leer en redes sociales destacan alginos como: “Súper innecesario presentar así los productos, parece publicidad para ped0f1l0s”, “Creo que esto amerita una investigación legal a todos los involucrados” y “Ni que fuera una sex-shop, esto es lamentable”.
Ante la avalancha de críticas negativas, la dirección de Frida Baby emitió un comunicado oficial defendiendo su identidad visual y su particular sentido del humor.
En un comunicado citado por el medio Daily Mail, los representantes de la compañía afirmaron que siempre han utilizado el doble sentido para abordar los aspectos crudos y complicados de cuidar bebés.
Nuestros productos están diseñados para bebés, pero nuestra voz siempre ha estado dirigida a los adultos que los cuidan. (…) Dicho esto, el humor es personal. Lo que es gracioso para un padre puede resultar excesivo para otro. Nunca buscamos ofender, forzar los límites para impactar ni incomodar a nadie”, declaró la empresa.
A pesar de este mensaje, la compañía evitó ofrecer una disculpa formal a los sectores ofendidos por el contenido de sus redes sociales.
“Nos mantenemos firmes en esa misión. Seguiremos presentes con honestidad, empatía y valentía. Con cada decisión que tomemos, seguiremos evaluando cómo expresamos nuestra voz para que nuestro compromiso con las familias sea inconfundible y nuestro tono siempre esté a la altura del momento”, agregaron.
Shane Winnings, director ejecutivo de Promise Keepers, expresó que la marca está superando los límites de la manera más inquietante posible para los padres. El líder de la organización, enfocada en defender los valores tradicionales, cuestionó la ética detrás de estos mensajes sugerentes en productos destinados al cuidado infantil.
Como medida de mitigación, la empresa eliminó temporalmente la sección de ‘Nuestro equipo’ en su sitio web para evitar el acoso digital. Sin embargo, esta acción fue interpretada por muchos como un intento fallido de evadir la responsabilidad de sus colaboradores.
Expertos en marketing sugieren que la falta de sensibilidad ante temas de protección infantil representa un riesgo reputacional que podría afectar a la marca en muchos niveles. Para ejemplo, basta recordar el caso de Balenciaga y sus ositos sadomasiquistas.
La discusión sobre Frida Baby ha generado un debate profundo sobre los límites del humor irreverente en los sectores comerciales más sensibles del mercado.
En plataformas como TikTok e Instagram, los usuarios han calificado los anuncios como “repugnantes” y han solicitado investigaciones legales sobre la publicidad de menores. Algunos consumidores han señalado que estas tácticas parecen dirigidas a atraer audiencias con perfiles psicológicos peligrosos, lo cual eleva la gravedad de la situación.
Varios productos emblemáticos de la marca, como el aspirador nasal NoseFrida, enfrentan una caída en las ventas directas. A la par, muchos padres y madres presumen en redes sociales cómo tiran a la basura los artículos de la marca, mientras que otros productos están siendo retirados de las listas de regalos para padres primerizos.
Este caso nos recuerda que el contexto y el tono son factores determinantes para el éxito de cualquier estrategia comercial. ¿Crees que la marca replantee su estrategia o solo se va a hundir defendiendo su ‘irreverencia’? Te leemos en nuestras redes sociales.
