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22-10-2024, 7:17:42 AM

¿Eres un dador o un receptor? Cómo crear una cultura de dadores, según Adam Grant

La mayoría equilibra el dar y recibir. Pero los mejores son los dadores. Y mucho ojo: No dejes a un oportunista en tu equipo, Adam Grant.

Dar o recibir
Dar o recibir © Depositphotos

Como psicólogo organizacional, Adam Grant pasa mucho tiempo en diferentes lugares de trabajo y ve aflorar la paranoia en todas partes, provocada especialmente por gente oportunista que es egocéntrica. Solo piensan en lo que otros pueden hacer por ellos. Lo contrario de un altruista que a menudo pregunta: ¿En qué puedo ayudarte?

“Todos somos tanto altruistas como oportunistas”, afirma Grant. Pero la cuestión es cómo tratas a los demás la mayor parte del tiempo.

Imagen: Adam Grant vía Facebook

Adam Grant encuestó a más de 30,000 profesionales en diversos campos y culturas del mundo y descubrió que la mayoría de las personas están en medio entre dar y recibir (receptores 19%, dadores 25% y compañeros 56%). El compañero busca el equilibrio entre dar y recibir. Es el que piensa: “Haré algo por ti si haces algo por mí”

Pero son los dadores (los que se sacrifican a menudo), los que mejoran sus empresas -afirma Grant-. Los altruistas emplean mucho tiempo tratando de ayudar a otros y mejorar el equipo. Existen muchos estudios y evidencias que hablan de la frecuencia de este comportamiento en un equipo y organización.

“Si las personas ayudan, comparten sus conocimientos y brindan orientación, las empresas tienen más beneficios: satisfacción al cliente, retención de empleados e incluso menos gastos operativos”.

3 cosas para crear una cultura organizacional de dadores, según Adam Grant

Pero, qué se necesita para construir culturas organizacionales donde los dadores realmente lleguen a tener éxito. Antes, es importante entender que la mayoría de las personas son “compañeros”. Creen en el ojo por ojo; y en un mundo justo. Mientras que, si eres oportunista, te llegará un pago. Se cosecha lo que se siembra.

“La conclusión lógica es que los compañeros son los mejores. Pero no lo son. En cada trabajo y en cada empresa que he estudiado, los mejores resultados los dan, de nuevo, los dadores”.

La pregunta es: ¿Cómo crear un mundo en el que sobresalgan más los dadores, no solo en las empresas, sino en las organizaciones sin fines de lucro, escuelas e incluso gobiernos?

1. Proteger a los dadores del burnout

Es reconocer que los dadores son el personal más valioso. Pero si no los cuidas, se agotan. Así que tienen que protegerlos. Adam Grant aprendió una gran lección sobre esto del mejor emprendedor listado en Fortune: Adam Rifkin, un empresario de mucho éxito que pasa una cantidad enorme de su tiempo ayudando a otros y su arma secreta es el favor de cinco minutos.

No tienes que ser la madre Teresa o Gandhi para ser altruista, solo encontrar pequeñas maneras de agregar mucho valor a la vida de otros.

Adam Rifkin, CEO de Panda Whale

Acciones simples como presentar a dos personas que podrían beneficiarse del encuentro; compartir conocimiento, dar un poco de feedback o tratar de averiguar si puedes identificar a alguien cuyo trabajo ha pasado desapercibido.

Todo emprendedor debe ayudar a los dadores a establecer límites y protegerse.

Adam Grant, psicólogo

2. Pedir ayuda es normal

La segunda cosa que importa. Si quieres crear una cultura donde los dadores tengan éxito, es necesario tener una cultura donde pedir ayuda es normal, donde la gente pregunta. Esto puede ser un poco incómodo para algunos.

Así que, ¿en todas tus relaciones siempre tienes que ser el dador? “Lo que se nota con los dadores de éxito es que reconocen que está bien recibir algo a cambio”.

“Si uno dirige una empresa, debe facilitar que la gente pida ayuda. Que sea algo normal. No es vergonzoso ni vulnerable pedir ayuda. En realidad, fomenta la colaboración”, asegura Adam Grant.

Pedir ayuda no solo es importante para proteger el éxito y el bienestar de los dadores, sino también es crucial para aumentar el comportamiento dador. Porque los datos dicen que entre el 75 y 90% de todos los favores entre compañeros comienza con una solicitud. Pero mucha gente no pregunta. No quiere parecer incompetente.

“Sin embargo, si nunca nadie pide ayuda, tendrás un montón de dadores frustrados en tu empresa. Personas a quienes les encantaría ayudar y contribuir solo con saber a quién podrían ayudar y cómo”.

Lo más importante

Pero, lo más importante si quieres construir una cultura de dadores exitosos es estar atento a quien incorporas a tu equipo. Conseguir a las personas adecuadas que suban al barco que es tu empresa.  

“Si quieres una cultura de generosidad productiva deberías contratar a un montón de dadores. Pues el impacto negativo de un oportunista en una empresa es doble o triple. Una manzana podrida pudre todo el cesto. No dejes un oportunista en el equipo”.  

Por tanto, en la contratación efectiva, la selección y creación de un equipo no se trata de traer a los altruistas, sino de eliminar a los oportunistas. No mantengas a las personas equivocadas en tu barco.

¿Cómo identificar a los oportunistas en tu empresa?

Entonces, ¿cómo se descubre al oportunista antes de que sea demasiado tarde? Adam Gran explica que, en realidad, cuesta identificar (a primera vista) a quienes son solo receptores. Hay un rasgo de su personalidad que despista: la amabilidad. Pero no hay que suponer que la gente agradable es dadora y los desagradables oportunistas.

“Ser dador o receptor es una motivación interior. Es una cuestión de valores y de buenas intenciones hacia los demás. Los dadores agradables son fáciles de detectar. Dicen que sí a todo”.

Por otro lado, hay altruistas desagradables en las organizaciones. Parecen duros, pero en su interior están motivados por las mejores intenciones. “Como dijo un ingeniero: existen dadores desagradables con una mala interfaz de usuario, pero un gran sistema operativo”.  

Los altruistas desagradables son los más infravalorados en las empresas porque son los que dan el feedback negativo que nadie quiere oír, pero todos necesitan oír -señala Grant-. “Tenemos que valorar mucho mejor a esas personas en lugar de tacharlas de inmediato como personas difíciles o egoístas”.

La combinación mortal es el oportunista agradable, pero falso. “Se puede aprender mucho sobre el carácter, viendo a alguien cómo trata a un camarero o al chofer del Uber”.

Crear una cultura de dadores no es ilusión, es una realidad: Adam Grant

Así que, si haces todo esto bien, eliminarás a los oportunistas en tu empresa; crearás un entorno seguro para pedir ayudar; y protegerás a los dadores del burnout o agotamiento. Asimismo, crearás un marco donde los dadores sean ambiciosos y persigan sus propios objetivos a la vez de ayudar a otras personas.

En lugar de decir que se trata de ganar una competencia, te darás cuenta de que el éxito significa más bien colaboración. La manera más significativa de tener éxito es ayudar a otras personas a tener éxito. Y si podemos difundir esa creencia, podemos realmente revertir la paranoia que es la creencia engañosa de que otras personas está tramando algo contra ti.

Lo bueno de una cultura de dadores es que no es una ilusión. Es realidad. Quiero vivir en un mundo donde los altruistas tengan éxito y espero que me ayuden a crear ese mundo.

Adam Grant

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autor Periodista. Amo escribir de empresas y emprendedores.