
La inteligencia artificial, la investigación sobre microbiota y el autocuidado están transformando industrias que forman parte de la vida cotidiana. En México, empresas francesas como Danone, L’Oréal y Opella impulsan esta evolución desde la alimentación, la belleza y la salud, con proyectos que conectan conocimiento científico, tecnología y necesidades locales.
Estos temas protagonizaron la mesa ‘Ciencia e innovación para el futuro de México’, realizada en el marco de los 200 años de relaciones diplomáticas entre ambos países. Emprendedor.com asistió al encuentro exclusivo, que tuvo lugar en la biblioteca de la Embajada de Francia en México y reunió a representantes empresariales, institucionales y del sector salud.
Durante la conversación, los participantes abordaron desde la investigación sobre nutrición y piel hasta los retos del autocuidado y la colaboración con instituciones públicas. El intercambio puso sobre la mesa una pregunta central: ¿Cómo llevar los avances científicos del laboratorio a soluciones concretas para la población mexicana?
La cooperación entre México y Francia también se construye desde las empresas que invierten, generan empleo, desarrollan conocimiento y colaboran con instituciones locales. Durante el encuentro, Delphine Borione, embajadora de Francia en México, destacó la presencia empresarial francesa en el país, con más de 700 compañías y alrededor de 215,000 empleos.
Para la diplomática, el intercambio científico representa una dimensión estratégica de esa relación:
El valor que Francia aporta a esta relación va más allá del capital. Reside también en sus capacidades científicas e industriales y en su experiencia tecnológica”, destacó Delphine Borione.
La embajadora señaló que Francia es el tercer socio científico de México en términos de copublicaciones, y planteó la necesidad de conectar universidades, investigadores, centros de innovación y empresas.
Esa colaboración también involucra al sector público. Patricia Elena Clark, secretaria del Consejo de Salubridad General (CSG), habló sobre los esfuerzos para fortalecer la atención primaria y homologar protocolos médicos para enfermedades como diabetes, obesidad e hipertensión.
El desafío tal vez más importante que nosotros tenemos en este momento en México es la transición hacia el sistema único de salud. La investigación, la regulación y el acceso a insumos forman parte de ese proceso” explicó.
Las tendencias que están transformando los mercados de salud, belleza y nutrición
Los especialistas identifican cambios en los hábitos de consumo y las prioridades de distintas industrias. La prevención, la personalización y la investigación científica ganan terreno, mientras la inteligencia artificial y los avances tecnológicos abren nuevas posibilidades para desarrollar productos, mejorar la atención y responder a consumidores cada vez más interesados en su bienestar.
– Autocuidado y prevención: Crece el interés por asumir un papel más activo en el cuidado de la salud. Sin embargo, persiste una brecha entre esa intención y el acceso a información y herramientas confiables.
– Nutrición, microbiota y longevidad: Los consumidores muestran mayor interés por alimentos con alto contenido de proteína, mientras se investiga la relación entre microbiota intestinal, salud metabólica y envejecimiento saludable.
– Belleza personalizada e inteligencia artificial: Las herramientas digitales ya permiten probar maquillaje y colores de cabello antes de comprarlos. Al mismo tiempo, la investigación considera factores ambientales y características particulares de la piel y el cabello.
– Ciencia aplicada y colaboración: La conexión entre investigación, industria y academia busca acelerar el desarrollo de soluciones. También cobra relevancia fortalecer las capacidades locales y estudiar las necesidades específicas de los consumidores.
La industria de la belleza también está ampliando sus fronteras científicas. L’Oréal investiga cómo influyen en la piel y el cabello factores como la contaminación, la radiación ultravioleta y los hábitos cotidianos.
Fabián Flores, director científico de L’Oréal para México y Latinoamérica, explicó que el desarrollo de productos considera cada vez más las diferencias entre consumidores y sus necesidades particulares.
Hace años quizás había una solución que funcionaba para todos, pero hoy vemos que un consumidor en México tiene necesidades específicas”, señaló el directivo.
Esta personalización también se apoya en herramientas digitales e inteligencia artificial, con aplicaciones que permiten probar tonos de maquillaje o tintes antes de comprarlos. Flores mencionó además el trabajo con modelos de piel reconstruida, como Episkin, que permiten evaluar la seguridad y eficacia de productos mediante alternativas a las pruebas tradicionales.
En México, la compañía cuenta con un centro de evaluación sensorial para estudiar sus productos con consumidores locales. El objetivo es incorporar características y preferencias del mercado mexicano al desarrollo de soluciones, en una industria donde la investigación científica convive con tecnología, experiencia de usuario y cuidado ambiental.
En alimentación, Danone puso sobre la mesa el papel de la microbiota intestinal, las proteínas y el envejecimiento saludable. Alejandra Romero, responsable de Nutrición y Ciencia de Danone México, explicó que la investigación sobre los microorganismos del intestino ha ampliado el conocimiento sobre su relación con distintas funciones del organismo.
La compañía cuenta con alrededor de 2,000 especialistas en más de 40 países y, según compartió Romero, desarrolló más de 349 publicaciones científicas durante el año anterior. También destacó el papel de su Laboratorio OneBiome, dedicado a investigar la microbiota intestinal en París-Saclay.
La conversación incluyó el crecimiento del interés por productos con proteína, como el yogur griego, y la importancia de mantener hábitos saludables a lo largo de la vida. Opella, por su parte, abordó el autocuidado como parte de la prevención.
Erika Hernández, directora de Asuntos Públicos y Comunicación de Opella, compartió que más del 80% de los mexicanos muestra interés en el autocuidado, aunque alrededor del 58% considera que no tiene herramientas suficientes para practicarlo.
Ahí nos abre un espacio muy relevante para poder avanzar con información confiable, accesible, basada en ciencia”, explicó.
Para las empresas, el reto compartido consiste en acercar la investigación a las decisiones cotidianas.
