
Hartos del turismo. Así es. Francia, por ejemplo, ya no soporta las olas masivas de visitantes extranjeros. El número de turistas al año (100 millones en 2024), rebasa la capacidad turística de dicho país. Es tanta la gente que los trabajadores del Museo del Louvre han estado haciendo huelgas.
Mi hijo y yo visitamos el Museo del Louvre un día antes de que los trabajadores se pusieran en huelga porque están hartos del turismo; y prácticamente no pudimos tomar una buena foto a la famosa Mona Lisa de tantas cabezas y manos que se nos atravesaban”, relata un testimonio en redes sociales.
Te va a gustar: El ‘detective del Louvre’: la historia detrás de la foto viral
Así que, tampoco la pasan tan bien los mismos turistas en las ciudades más emblemáticas como París, Venecia o Barcelona. Pues son tantos los turistas que no es posible disfrutar las atracciones turísticas, y el tiempo de espera para entrar a museos y otros lugares es agotador.
Por ejemplo: En la Plaza de San Marcos en Venecia o en la Plaza de San Pedro en el Vaticano, se aglomera tanta gente que muchos desisten de estar formados bajo el sol para entrar a visitar un sitio.
El turismo en masas ha provocado que los habitantes de algunas ciudades de Europa y playas emblemáticas como Niza, las Islas Canarias o Santorini, la isla del mar Egeo en Grecia, se manifiesten abrumados y hartos del turismo.
En Barcelona, por ejemplo, unas 600 personas marcharon por el centro de la ciudad bajo el lema “El turismo nos roba pan, techo y futuro”. Así, los europeos están hartos del turismo masivo porque afecta su calidad de vida. Por tanto, exigen las siguientes medidas contra el turismo excesivo:
No culpamos a los turistas, sino al ecosistema turístico que ha priorizado el beneficio económico sobre el bienestar ciudadano”, dice un testimonio.
Relacionado: Instagram nos hace peores turistas: Cómo viajar con respeto
En un mundo donde los destinos más populares se ven desbordados por el turismo masivo, la búsqueda de lugares auténticos y menos concurridos se ha convertido en una prioridad para muchos viajeros que buscan una mayor conexión genuina.
Explorar estas gemas ocultas no solo ofrece una experiencia más íntima y enriquecedora, sino que también contribuye a un turismo más sostenible. Aquí te presentamos algunos destinos subestimados y emergentes que prometen encanto, cultura y tranquilidad:
Descubre más:









