
Miles de personas tomaron Paseo de la Reforma este sábado 13 de junio para celebrar el Gran Desfile Mundialista ‘La pelota vuelve a casa’, uno de los eventos más importantes organizados por el Gobierno de la Ciudad de México como parte de las actividades culturales del Mundial 2026.
El recorrido comenzó poco después de las 13:00 horas en la Glorieta de la Diana Cazadora y avanzó hasta el Monumento a la Revolución, en un trayecto de aproximadamente tres kilómetros que reunió expresiones artísticas, tradiciones mexicanas y referencias a la historia de las Copas del Mundo.
Más de 1,400 participantes formaron parte del desfile, que incluyó músicos, bailarines, comparsas y carros alegóricos inspirados tanto en la cultura popular mexicana como en el futbol internacional.
Las autoridades capitalinas informaron que el evento reunió a miles de asistentes a lo largo de Reforma, convirtiendo una de las avenidas más emblemáticas del país en un gran escenario al aire libre.
La apertura del desfile estuvo marcada por una representación del juego de pelota prehispánico, acompañada por danzantes tradicionales y música en vivo.
Posteriormente aparecieron algunos de los elementos más fotografiados de la jornada, entre ellos una monumental ofrenda dedicada a leyendas del futbol, catrinas, una trajinera inspirada en Xochimilco y figuras gigantes de ajolotes, colibríes, cacomixtles y alebrijes.
También participaron chinelos, caporales, mariposas monarca, organilleros y representantes de pueblos originarios de distintas alcaldías de la capital, como parte de una muestra de la diversidad cultural mexicana que la ciudad busca proyectar durante la Copa del Mundo.
Uno de los momentos más llamativos fue el homenaje a las ediciones mundialistas de México 1970 y México 1986.
Los carros alegóricos recordaron momentos históricos protagonizados por Pelé y Diego Armando Maradona, dos de las figuras más importantes en la historia del futbol internacional.
La celebración también incluyó la participación del legendario Sonido La Changa, que convirtió parte del recorrido en una pista sonidera al aire libre, mezclando el ambiente futbolero con una de las expresiones más representativas de la cultura popular capitalina.


