
Conseguir financiamiento puede permitirle a una pequeña empresa comprar maquinaria, ampliar inventario, abrir una sucursal o simplemente contar con capital de trabajo. El problema aparece cuando el negocio acepta el primer crédito disponible sin comparar cuánto terminará pagando.
Para acercar más alternativas a las micro, pequeñas y medianas empresas, la Secretaría de Economía de Sinaloa realizó en Mazatlán la Feria de Financiamiento +Capital, un encuentro que reunió a más de 30 bancos, instituciones financieras y organismos de apoyo.
La demanda por crédito empresarial ya se había hecho visible en la edición previa, realizada en Culiacán: ahí se recibieron solicitudes por más de 300 millones de pesos, de acuerdo con el Gobierno estatal.
La feria permite que empresarios conozcan en un mismo espacio diferentes alternativas y comparen cuál puede ajustarse mejor a las necesidades y capacidad financiera de su negocio.
Entre los programas presentados se encuentra Impulso NAFIN + Estados, desarrollado por Nacional Financiera en coordinación con gobiernos estatales y banca comercial.
En Sinaloa, el programa cuenta con una bolsa cercana a 420 millones de pesos para colocar durante 2026 y está dirigido a personas físicas con actividad empresarial y empresas de comercio, industria y servicios.
El monto estatal de financiamiento va de 300,000 hasta 2.5 millones de pesos, después de que el límite máximo se ampliara desde 1.5 millones. El esquema está orientado preferentemente a empresas con al menos dos años de operación.
Nafin señala que, a nivel nacional, Impulso NAFIN + Estados puede ofrecer financiamiento de hasta 60 meses y utiliza esquemas de garantías para facilitar el acceso al crédito de las MiPyMEs. Las condiciones finales dependen de la entidad y del intermediario financiero participante.
Que una empresa pueda obtener financiamiento no significa que cualquier préstamo sea adecuado.
La Condusef recomienda revisar el costo total del crédito, tasa de interés, comisiones, seguros y CAT cuando corresponda, además de calcular si el flujo del negocio permite cubrir las mensualidades sin poner en riesgo su operación.
Para una pyme conviene comparar al menos:
También conviene verificar que la institución esté registrada en el SIPRES de la Condusef antes de proporcionar documentos o firmar un contrato.
El financiamiento puede ser una herramienta de crecimiento cuando existe un uso definido para el dinero.
Comprar equipo que aumentará producción, financiar inventario antes de una temporada fuerte o desarrollar un nuevo canal de ventas son decisiones distintas a solicitar crédito repetidamente para cubrir pérdidas operativas.
Por eso, antes de endeudarse una pyme debería responder tres preguntas: cuánto necesita realmente, qué rendimiento espera generar con ese dinero y de dónde saldrá cada mensualidad.
La Feria +Capital busca ampliar las opciones disponibles para las empresas sinaloenses. El siguiente paso corresponde al empresario: comparar condiciones y elegir el financiamiento que ayude al negocio a crecer sin convertir la deuda en un problema mayor.
