
En un paso clave dentro de la carrera global por la próxima generación de telecomunicaciones, China dio inicio a la segunda fase de las pruebas técnicas del 6G, impulsando el desarrollo de sistemas y equipos que podrían transformar radicalmente la conectividad digital en la próxima década.
China ha iniciado formalmente la segunda fase de pruebas de tecnología 6G, luego de completar la etapa inicial de investigación de tecnologías clave para esta generación de comunicaciones móviles, anunció un funcionario del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información en una conferencia de prensa en Beijing.
La primera fase logró identificar y consolidar una reserva de más de 300 tecnologías clave que sentarán las bases para el desarrollo de soluciones técnicas avanzadas. Esta fase inicial se concentró en la investigación fundamental y en definición de parámetros técnicos principales del 6G, marcando un hito metodológico en el proyecto.
La nueva etapa de pruebas se orienta a ensayar redes completas de sistemas 6G y avanzar en la fabricación de equipos precomerciales, además de probar productos clave diseñados para esta tecnología. Esto incluye la creación de prototipos que puedan demostrar el desempeño de soluciones en escenarios reales o cercanos a uso comercial.
Además, se espera que esta fase permita validar capacidades esenciales del 6G, como el soporte de comunicaciones en múltiples frecuencias, integración con inteligencia artificial, latencia extremadamente baja y la conexión masiva de dispositivos en escenarios urbanos y rurales.
Un factor crítico que favorece a China en esta carrera tecnológica es su sólida infraestructura de comunicaciones 5G. El país ya ha desplegado más de 4.8 millones de estaciones base 5G y cuenta con más de 1.200 millones de usuarios conectados a esta red, lo que proporciona una base robusta para “apoyar” la transición hacia el 6G.
Este enorme despliegue no solo impulsa el uso de 5G, sino que también permite que las redes experimentales 6G se construyan sobre una infraestructura real y probada, acelerando el desarrollo y el aprendizaje en condiciones cercanas a la práctica diaria.
Aunque el 5G sigue expandiéndose en muchas regiones del mundo, el 6G se perfila como una tecnología que podría superar ampliamente las capacidades actuales, alcanzando velocidades de más de 100 gigabits por segundo y habilitando aplicaciones de comunicaciones ultrainteligentes, integración profunda con sistemas de IA, holografía en tiempo real y ciudades inteligentes con conectividad ubicua.
Especialistas señalan que, a diferencia de generaciones anteriores, el 6G implica una evolución más profunda en la manera en que los dispositivos se comunican entre sí y con infraestructura, extendiendo la conectividad a escenarios de máquinas, sensores, robótica y sistemas autónomos.
El avance de China en las pruebas del 6G se da en medio de una competencia internacional por definir estándares globales, aplicaciones y liderazgo tecnológico en la próxima década. Países de Asia, Europa y Norteamérica también han intensificado sus esfuerzos de investigación, preparación industrial y colaboración con organismos de estandarización internacionales.
Si bien se espera que el 6G no esté comercialmente disponible hasta finales de la década, los resultados de estas pruebas y el grado de avance tecnológico podrían determinar qué países y empresas dominan la economía digital del futuro.
