
Bridgit Mendler ha construido una trayectoria profesional que desafía todas las expectativas tradicionales. Lo que comenzó como una carrera en el entretenimiento, protagonizando series y películas de Disney Channel, evolucionó hasta convertirla en una de las jóvenes líderes en la industria aeroespacial privada.
Ahora, como CEO de Northwood Space, Mendler acaba de recaudar $100 millones de dólares en una ronda Serie B. Según informes de Crunchbase, el financiamiento fue fue liderado por fondos de la talla de Washington Harbour Partners y Andreessen Horowitz.
Bridgit Mendler saltó a la fama en la década de 2010 como actriz en Disney Channel. Sus papeles en ‘Good Luck Charlie’, ‘Lemonade Mouth’ y ‘Wizards of Waverly Place’ la convirtieron en una figura reconocida entre adolescentes y familias a nivel internacional.
Además de actuar, Mendler desarrolló una carrera musical con éxitos que llegaron a plataformas globales y resonaron entre audiencias jóvenes, consolidando su presencia fuera de la pantalla.
Tras abandonar la actuación a tiempo completo, Mendler centró su atención en la educación. Completó una licenciatura en la University of Southern California y siguió con una maestría en el Massachusetts Institute of Technology (MIT). Y por si fuera poco, después cursó estudios de Derecho en la Harvard Law School.
Durante su etapa en Harvard también se desempeñó como co-presidenta de la Harvard Space Law Society, una organización enfocada en el derecho aplicado al espacio.
La también cantante reveló que esta metamorfosis no es casual, pues viene de una familia de ingenieros. Durante una charla en el podcast NothingButTech contó que su padre diseña motores de autos de alta eficiencia y baterías para vehículos eléctricos.
Por otro lado, su madre es arquitecta especializada en edificios de diseño ecológico, así que la creatividad, la tecnología y la innovación le corren por las venas antes de leer su primer libreto.
Su particular interés por el espacio tampoco nació de la noche a la mañana: una visita al MIT Media Lab le cambió la vida. La propia Mendler ha descrito esa experiencia como un punto de inflexión que la acercó a la intersección entre tecnología y regulación espacial. Fue en ese momento cuando decidió darle un giro radical a su carrera y cambiar el espectáculo por el sector tecnológico.
En 2023, Mendler cofundó Northwood Space junto con su esposo Griffin Cleverly (ahora CTO de la startuo), y el jefe de software Shaurya Luthra. La empresa, con sede en El Segundo, California, se centra en diseñar y producir estaciones terrestres avanzadas, también llamadas ground stations o telepuertos. Estas sirven para conectar satélites en órbita con redes terrestres de forma rápida y eficiente.
A diferencia de otras compañías del sector espacial, que se centran en lanzadores o satélites, Northwood busca industrializar y escalar la infraestructura terrestre, creando lo que Mendler ha llamado una “autopista de datos entre la Tierra y el espacio”.
La startup ha atraído inversiones significativas desde sus etapas iniciales. Comenzó con un financiamiento semilla de $6.3 millones de dólares, con apoyo de firmas como Founders Fund, Andreessen Horowitz y Also Capital.
El enero de 2026, Northwood consolidó su crecimiento con una ronda Serie B de $100 millones de dólares.
Además de capital privado, la empresa firmó un contrato de casi $49.8 mdd con la Fuerza Espacial de Estados Unidos para modernizar la Red de Control de Satélites, una infraestructura crítica para operaciones espaciales.
El auge de satélites en órbita, con miles de unidades planificadas para los próximos años, ha creado una demanda creciente de infraestructura terrestre más eficiente. La visión de Mendler con Northwood se inserta en este contexto competitivo donde actores como SpaceX han redefinido la industria.
Aunque la startup de Mendler no compite directamente con el lanzamiento de cohetes, su enfoque en comunicaciones y logística satelital la posiciona como un actor relevante dentro del ecosistema espacial moderno.
La historia de Bridgit Mendler desafía las narrativas convencionales sobre celebridades, estereotipos y giros profesionales. La exestrella de Disney ha integrado sus experiencias en entretenimiento, educación de alto nivel y gestión tecnológica para liderar una empresa que aspira a influir en una de las industrias más complejas del siglo XXI.
¡Buena suerte Bridgit!
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