
La Asociación de Emprendedores de México (ASEM) presentó la Radiografía del Emprendimiento en México 2025, un estudio nacional basado en 2,748 encuestas que ofrece una visión detallada del estado real de las MiPyMEs mexicanas. El informe revela quiénes están emprendiendo, qué están construyendo, cómo venden, qué herramientas utilizan y cuáles son los retos más urgentes para consolidar negocios en el país, desde la digitalización hasta los eternos pagos atrasados.
Los datos de la Radiografía del Emprendimiento en México 2025 confirman un ecosistema diverso y cada vez más profesionalizado. La edad promedio al fundar una empresa es de 31.8 años, mientras que la edad promedio actual es de 41.7 años. La distribución por género refleja un ecosistema con 66.4% emprendedores hombres, 33.4% mujeres y 0.2% personas no binarias.
La mayoría de los negocios está enfocada en productos (41.9%) o servicios (34.6%), y su principal mercado sigue siendo el consumidor final (70.3%), aunque 28.4% opera en B2B.
Otros hallazgos clave:
Un dato revelador es que las exportaciones aumentan: hay 7 veces más empresas exportadoras, especialmente hacia Estados Unidos.
De cara al futuro:
Uno de los datos más sorprendentes de la Radiografía 2025 es que 55% de las empresas ya usa inteligencia artificial en procesos como:
Las principales barreras para no usar IA son no saber implementarla (51.7%) y los altos costos (41.9%).
Los principales retos para mejorar ventas en línea son aumentar la publicidad, diversificar canales y mejorar inventarios.
Uno de los datos más alarmantes es que 28% de las empresas tiene pagos atrasados. En el caso de las B2B, el porcentaje sube a 42%.
El promedio de retraso es de 62 días, lo que representa un enorme desafío para la liquidez y operación de las MiPyMEs.
Además:
Aunque 49% recibió el apoyo solicitado, 50.9% asegura que se lo negaron.
La Radiografía del Emprendimiento en México 2025 confirma que las MiPyMEs mexicanas avanzan con fuerza en digitalización, exportaciones y adopción de IA, pero siguen enfrentando retos estructurales: pagos atrasados, falta de apoyos públicos y desconocimiento de herramientas tecnológicas. El estudio de la ASEM se vuelve una guía indispensable para entender dónde está el ecosistema emprendedor y qué políticas se requieren para fortalecerlo en los próximos años.
