
En una entrevista con The Wall Street Journal, Tim Cook, CEO de Apple, afirmó que la compañía tendrá que aumentar los precios de algunos de sus productos debido al fuerte incremento en los costos de los chips de memoria DRAM y almacenamiento NAND. El directivo aseguró que la compañía ha intentado absorber los aumentos durante meses, pero la situación se ha vuelto insostenible. Según Cook, la demanda de memoria por parte de los centros de datos de inteligencia artificial está desplazando a los fabricantes de electrónica de consumo y elevando los precios a niveles sin precedentes.
El problema no comenzó en Apple. Durante los últimos dos años, empresas como Nvidia, Microsoft, Amazon, Meta y Google han invertido cientos de miles de millones de dólares en infraestructura de inteligencia artificial. Estos centros de datos requieren enormes cantidades de memoria avanzada para entrenar y ejecutar modelos de IA.
La consecuencia es una escasez global de componentes DRAM y NAND. Los fabricantes de memoria están destinando cada vez más capacidad de producción al sector de IA porque ofrece márgenes más altos que el mercado de teléfonos inteligentes y computadoras personales.
Apple no ha especificado cuáles dispositivos serán afectados ni cuándo ocurrirán los aumentos. Sin embargo, analistas de diversos medios consideran que la próxima generación de iPhone, especialmente los modelos Pro, será una de las más impactadas.
Algunas estimaciones apuntan a que los costos internos de memoria podrían multiplicarse varias veces respecto al año pasado.
Para mantener sus márgenes históricos, Apple podría verse obligada a trasladar parte de ese incremento a los consumidores. Incluso existen cálculos que proyectan aumentos cercanos a los 100 o 200 dólares en algunos dispositivos premium.
La declaración de Cook no surgió de la nada. Durante la presentación de resultados financieros de abril, la empresa ya había advertido que esperaba enfrentar “costos significativamente más altos” en memoria durante el resto del año.
Apple incluso reconoció que el aumento en los costos estaba afectando sus márgenes de ganancia, algo poco habitual para una empresa conocida por su enorme capacidad de negociación con proveedores y su eficiente cadena de suministro.
Apple no es la única afectada. Fabricantes como Dell, HP, Lenovo y diversos productores de servidores han advertido sobre el impacto de la escasez de memoria.
Las acciones de compañías como Micron, Samsung, SK Hynix y Sandisk han registrado fuertes alzas debido a que el mercado anticipa varios años de alta demanda. Deutsche Bank incluso estima que el desequilibrio entre oferta y demanda podría extenderse hasta 2028 o más allá.
Durante décadas, la tecnología siguió una tendencia relativamente clara: más capacidad y menores precios. La crisis actual de memoria podría romper temporalmente esa regla.
Apple, una de las compañías más poderosas y rentables del planeta, está reconociendo públicamente que ni siquiera ella puede escapar de las fuerzas que están transformando el mercado global de semiconductores. Y si Apple no puede absorber completamente esos costos, es probable que el resto de la industria tampoco pueda hacerlo.

