
Una nueva aplicación de inteligencia artificial está generando fuertes polémicas al ofrecer a los usuarios la posibilidad de “conversar” con versiones digitales de sus familiares fallecidos. La plataforma, diseñada por el actor Calum Worthy —conocido por su trabajo en la serie de Disney Channel Austin & Ally—, fue calificada por usuarios en redes sociales como “demoníaca”, una advertencia que evoca el argumento de un capítulo de la serie Black Mirror. Entre elogios por “preservar recuerdos” y críticas por reproducir fantasmas digitales, el proyecto deja al descubierto la delgada línea entre tecnología, duelo y ética.
El actor Calum Worthy lanzó recientemente la app llamada 2wai, cuyo concepto central es permitir que los usuarios conversen con avatares generados por IA de seres queridos que han fallecido. Según el video promocional, basta con grabar tres minutos de vídeo del difunto para que el sistema genere una versión digital “viva”, capaz de hablar y responder emociones.
La campaña publicitaria muestra cómo una madre fallecida continúa “interactuando” con su hijo durante años gracias al avatar, lo cual ha sido uno de los detonantes del rechazo masivo.
Las respuestas en plataformas como X (antes Twitter) fueron inmediatas y enérgicas. Un usuario escribió: “Esto fue literalmente un episodio de Black Mirror”. Otros comentarios calificaron la idea como “demoníaca, deshonesta y deshumanizante”.
Los críticos subrayan que la app abre la puerta a dependencia emocional, dificultad en el duelo y una mezcla inquietante entre vida y muerte, entre memoria y simulacro.
Worthy, por su parte, defiende la plataforma como una herramienta de preservación narrativa. En entrevista, señaló que con 2wai busca “dar agencia” a los creadores de contenido y a las personas para tener su semejanza digital, apuntando al futuro de la interacción humana-IA.
La app no sólo recrea personas fallecidas, sino que también ofrece “gemelos digitales” de celebridades, figuras históricas (como William Shakespeare) y avatares para asesoría en cocina, astrología o fitness.
Más allá de la publicidad, los expertos en salud mental advierten que recrear seres muertos puede interferir con el proceso normal de duelo.
Algunas personas podrían quedarse atrapadas en una “relación” artificial que evita la aceptación de la pérdida.
También surgen interrogantes sobre consentimiento, privacidad, propiedad de la imagen y ¿quién tiene derecho a “revivir” a alguien digitalmente? En última instancia, la tecnología plantea una cuestión: ¿estamos obteniendo consuelo o fomentando una ilusión peligrosa?
Aunque el video promocional muestra una experiencia fluida y emocionalmente cargada, algunos usuarios que probaron la app señalaron que la versión real dista de ese ideal. Un crítico de The San Francisco Standard reportó que los avatares tenían lag, respuestas genéricas y estaban lejos de ofrecer una “conversación humana” convincente. La app ya está disponible para iOS, con una versión Android en desarrollo, y la empresa afirma contar con financiamiento pre-semilla por 5 millones de dólares.
