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11-02-2026, 12:01:16 PM

Economía circular en México: Ana Lilia Cortés de Veolia explica el impacto de la nueva ley

La nueva ley de economía circular redefine la responsabilidad de las empresas en México. Ana Lilia Cortés, desde Veolia, explica cómo convertir la regulación en ventaja competitiva.

Ana Lilia Cortés de Veolia
Ana Lilia Cortés de Veolia © Especial

“En México por fin tenemos un piso en materia de economía circular”, me dijo Ana Lilia Cortés casi al inicio de nuestra conversación, mientras hablábamos de la nueva ley que marca un antes y un después para la industria. Minutos después, cuando la charla tomó un tono más personal, confesó que durante años dudó de su propio potencial en un entorno históricamente dominado por hombres. Hoy, como Gerente de Economía Circular y Total Waste Management (TWM) en Veolia México, no solo impulsa la transformación de los residuos en materias primas secundarias: también encarna la evolución de un liderazgo colaborativo que entiende que la sostenibilidad ya no es discurso, sino estrategia de negocio.

Un nuevo “piso” para la economía circular en México

Durante años el concepto fue parte del discurso empresarial y gubernamental, pero sin un marco jurídico específico que lo obligara a pasar de la narrativa a la práctica.

El contexto no es menor. De acuerdo con el Banco Mundial, el mundo genera más de 2,000 millones de toneladas de residuos sólidos urbanos cada año y podría llegar a 3,400 millones en 2050 si no se modifican los patrones de producción y consumo. En México, según datos del INEGI, se generan más de 120 mil toneladas diarias. Frente a este panorama, la adopción formal de un modelo circular representa una transformación estructural.

¿Qué es realmente la economía circular?

Cortés explica que la economía circular busca “mantener los productos y materiales en uso el mayor tiempo posible”, eliminar residuos y contaminación desde el diseño, circular productos mediante reutilización y reciclaje, y regenerar sistemas naturales.

Este enfoque coincide con la definición de la Fundación Ellen MacArthur, una de las principales promotoras globales del concepto, que plantea tres principios: eliminar residuos y contaminación desde el diseño, mantener productos y materiales en uso y regenerar sistemas naturales.

El giro es profundo: lo que antes se concebía como basura ahora se redefine como recurso con valor económico. La lógica lineal de “extraer, producir, usar y desechar” se sustituye por una visión sistémica.

La responsabilidad extendida del productor: el gran cambio

El elemento disruptivo de la nueva legislación mexicana es la responsabilidad extendida del productor (REP). Esto implica que cualquier empresa que fabrique, ensamble, importe o comercialice productos en el país deberá responsabilizarse de todo el ciclo de vida de esos bienes, desde el diseño hasta su disposición final.

Este esquema ya opera en economías avanzadas como la Unión Europea, donde directivas específicas obligan a los productores a financiar la gestión de residuos de envases, electrónicos y baterías. Para México, representa un salto regulatorio que impactará cadenas completas de valor.

“Todo actor que ponga productos en el mercado está dirigido a esta ley”, subraya Cortés.

De la Ley General a la nueva visión preventiva

Hasta ahora, el marco mexicano se sustentaba principalmente en la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA) y la Ley General para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos (LGPGIR). Estas normativas regulan la protección ambiental y la gestión una vez que el residuo ya existe.

La nueva ley introduce un enfoque preventivo: pensar el destino del producto desde el diseño.

Esto obliga a integrar criterios de reciclabilidad, reducción de emisiones y eficiencia material en las decisiones estratégicas.

Los grandes retos: infraestructura y cultura empresarial

El principal desafío, según Cortés, es operativo: muchas empresas ni siquiera tienen claridad sobre los residuos que generan o su destino.

A ello se suma la falta de infraestructura para reciclar ciertos materiales y la necesidad de inversiones conjuntas entre empresas del mismo sector. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha señalado que América Latina enfrenta brechas significativas en infraestructura de gestión de residuos, lo que limita el potencial circular.

Otro reto crítico es la separación adecuada en origen. Sin ella, incluso los materiales reciclables pierden valor.

Veolia México y el Total Waste Management

Desde su rol en Veolia México, Cortés trabaja en la fase industrial del problema. A través del modelo de Total Waste Management (TWM), la compañía ayuda a las industrias a identificar, clasificar y valorizar residuos postindustriales.

Veolia es un grupo global presente en más de 40 países, especializado en gestión de agua, energía y residuos. Según sus reportes corporativos internacionales, la compañía procesa millones de toneladas de residuos anualmente y desarrolla soluciones de economía circular en múltiples mercados.

En México, el enfoque incluye diagnóstico, consultoría y desarrollo de infraestructura.

Energía a partir de residuos: combustible alterno

Uno de los ejemplos concretos es la formulación de combustibles alternos para la industria cementera. Veolia opera plantas en Jalisco y San Luis Potosí para recuperar valor energético de materiales que de otra forma terminarían en confinamiento.

Esta práctica está alineada con la jerarquía de gestión de residuos reconocida internacionalmente: primero prevenir, luego reutilizar, reciclar y, como alternativa previa al relleno sanitario, valorizar energéticamente.

Sectores más avanzados: PET y metales

En México, el sector de plásticos —especialmente el PET— muestra avances significativos. Nuestro país es uno de los líderes mundiales en reciclaje de PET, con tasas superiores al promedio latinoamericano, según datos de la Asociación Nacional de Industrias del Plástico (ANIPAC).

También los metales cuentan con infraestructura sólida y cadenas de reciclaje maduras. Sin embargo, sectores como textiles, baterías y plásticos flexibles apenas comienzan su proceso de transformación.

Beneficios tangibles para las empresas

Para Cortés, los beneficios son claros: cumplimiento regulatorio, ahorro de costos, reputación y acceso a nuevos mercados.

La sustitución de materias primas vírgenes por materiales recuperados puede generar ahorros en la cadena de suministro. Además, la ley contempla un distintivo de economía circular que podría convertirse en un diferenciador frente a consumidores más conscientes.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ha documentado que las políticas de economía circular pueden incrementar competitividad e innovación en las empresas.

Liderazgo colaborativo en un entorno complejo

Más allá de la técnica, Cortés define su estilo como colaborativo. Escuchar, mediar y construir soluciones conjuntas es esencial en un ecosistema donde convergen industria, gobierno y academia.

La economía circular, insiste, solo puede funcionar mediante cooperación multisectorial.

“Mi trabajo está conectado con mi propósito de vida”, afirma Ana Lilia Cortez.

Para ella, el equilibrio entre impacto ambiental positivo y rentabilidad empresarial es la fórmula ideal.

Cuando le pregunto qué le diría a la Ana Lilia de hace 20 años, responde sin dudar: confiar en el proceso y en su potencial. Un mensaje que resuena especialmente en un entorno donde las mujeres aún buscan mayor representación en posiciones estratégicas.

De basura a materia prima: la apuesta circular de Veolia en México

La historia de Ana Lilia Cortés es también la historia de una transición estructural en México. La economía circular dejó de ser una aspiración conceptual para convertirse en obligación regulatoria y oportunidad estratégica. Desde Veolia México, su trabajo demuestra que el residuo puede transformarse en recurso, que la trazabilidad es ventaja competitiva y que la colaboración es la única vía posible.

En un país que genera miles de toneladas de residuos al día, el verdadero cambio no será solo tecnológico, sino cultural. Y líderes como Cortés están decididos a impulsar esa transformación desde el diseño hasta el resultado financiero.

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autor Periodista web amante de los negocios y los cómics. Martha Violante es maestra por la Universidad Panamericana. Cuenta con una carrera de 17 años en estrategía editorial digital y creación de contenido sobre negocios, innovación y cultura digital en México. Ha entrevistado a figuras de la talla de Randi Zuckerberg, Daniele Lamarre, Zoe Saldana, entre otros. Ha trabajado en medios como Entrepreneur en Español e Inglés, Alto Nivel, Cine PREMIERE, México Desconocido, entre otros.