
El liderazgo no siempre se elige, a veces, surge como una respuesta valiente ante la adversidad. Para Ana Gabriela Cejudo, el camino hacia la cima empresarial comenzó con un giro doloroso. Tras la pérdida de su esposo, enfrentó el reto de dirigir Grupo Nicxa, un corporativo de 1,200 empleados que, entre muchos logros, trajo las franquicias de Burger King a México.
Lejos de retroceder, Ana Gabriela convirtió su formación académica en el ancla que sostuvo a Grupo Nicxa, transformando una empresa sólida en un imperio de casi 90 franquicias en el sureste mexicano, incluidas Burger King y KFC.
Hace 20 años, la vida de Ana Gabriela Cejudo dio un giro radical. Tras la muerte de su esposo, el empresario Nicolás Xacur, tuvo que asumir la dirección de Grupo Nicxa, una compañía consolidada que entonces empleaba a 1,200 personas.
Xacur fue pionero en el sector de franquicias en el sureste mexicano: en 1991 trajo a México el primer Burger King ubicado en Mérida. Para 1997 ya había abierto 10 sucursales. En 2001 incorporó dos nuevas franquicias a su portafolio: Pizza Hut y Kentucky Fried Chicken. Un año después adquirió la franquicia Bisquets Obregón.
Nicolás Xacur falleció en 2006 y Urba cambia a Grupo Nicxa en homenaje a su fundador. La empresa ya era un corporativo sólido. Sin embargo, asumir la dirección no fue sencillo.
Ana Gabriela Cejudo ha sido clara: sin su formación académica no habría podido tomar el control del negocio. Estudió una licenciatura en informática, una maestría en administración de empresas y diversos diplomados.
Tras enviudar, ingresó al diplomado en Administración de Organizaciones no Gubernamentales en el IPADE (Instituto Panamericano de Alta Dirección de Empresa).
Fue un esfuerzo tremendo: dirigir la empresa y asistir a clases presenciales dos veces por semana, además de estudiar casos los fines de semana.
Ana Gabriela Cejudo, CEO de Grupo Nicxa
Para ella, la preparación no fue un complemento, sino la base para sostener la compañía en uno de los momentos más complejos de su historia.
Hoy, bajo el liderazgo de Ana Gabriela Cejudo, Grupo Nicxa cuenta con 2,500 colaboradores, 87 sucursales en cinco estados del sureste mexicano (Yucatán, Campeche, Quintana Roo, Chiapas y Tabasco) y tres grandes unidades de negocio:
Antes de dirigir Grupo Nicxa, Ana Gabriela Cejudo ya tenía experiencia en franquicias. Fue propietaria de cuatro sucursales de la franquicia Mini Mundo y también era dueña de una tienda de artículos para fiestas infantiles llamada Urba.
“Cuando me entregaron la llave de la cuarta sucursal, mi esposo estaba en el hospital y tuve que ir cerrando mis tiendas”, recuerda.
Pasar de dirigir 15 empleados a liderar 1,200 fue un cambio radical. Además, enfrentó el escepticismo de quienes dudaban de su capacidad e incluso intentaron comprar la empresa aprovechando su vulnerabilidad.
En 2007 asumió la presidencia de Grupo Nicxa. Para 2021 celebró la apertura de la sucursal número 19 de KFC en el sureste y el 30 aniversario de Burger King en México.
Cuando llegó a la empresa, solo había una mujer en un puesto gerencial. Con el tiempo, sus tres hijas se integraron al corporativo, cada una en su área de especialización, ocupando tres de las cuatro vicepresidencias.
Además de operar casi un centenar de franquicias de Burger King, Ana Gabriela Cejudo ha impulsado políticas laborales que priorizan el bienestar:
Siempre me despierto feliz pensando en cómo voy a ayudar a mis compañeros.
Ana Gabriela Cejudo
Uno de sus mayores retos actuales es reducir la rotación de personal, por lo que el grupo cuenta con una Coordinación de Retención de Personal dedicada a fortalecer la estabilidad laboral. Además, mantiene planes de expansión con la apertura de más restaurantes en la región.
La historia de Ana Gabriela Cejudo demuestra que el liderazgo se construye en momentos de adversidad. Estos son algunos de sus principales aprendizajes:
El aprendizaje constante fue su herramienta más poderosa. Desde casos de estudio hasta formación ejecutiva, entendió que dirigir implica prepararse permanentemente.
Más que competir con otros, su enfoque ha sido superarse a sí misma y elevar los estándares de la organización de forma continua.
Cejudo apuesta por un liderazgo cercano, accesible y humano. La simplicidad en el trato fortalece la cultura organizacional.
Estudiar, dirigir y criar a sus hijas al mismo tiempo implicó sacrificios personales. Sin embargo, esos esfuerzos construyeron la base de su éxito actual.
Su historia rompe el mito de que es imposible equilibrar desarrollo profesional y vida familiar. Con disciplina y apoyo, ambas dimensiones pueden coexistir.
Integrar a sus hijas al corporativo no fue una decisión improvisada. Cada una ocupa un puesto acorde a su formación, lo que fortalece la continuidad y profesionalización del grupo.
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