
Un letrero oficial de “DEMOLICIÓN” en la reja del Teatro Manolo Fábregas, en la colonia San Rafael de la Ciudad de México, bastó para encender la alarma entre vecinos, artistas y amantes del teatro. El recinto, inaugurado en 1965 y considerado por muchos como el primer “Broadway mexicano”, enfrenta una inminente desaparición tras más de seis décadas de funciones, estrellas y estrenos memorables, lo que ha desatado una ola de nostalgia y un intenso debate sobre gentrificación y conservación del patrimonio cultural en la capital.
La alarma se encendió cuando apareció en la fachada del Teatro Manolo Fábregas, en Serapio Rendón 15, una manta oficial del Gobierno de la Ciudad de México y la alcaldía Cuauhtémoc con la palabra “DEMOLICIÓN” en grandes letras. El documento informa la demolición total de 2,352.86 m², distribuidos entre planta baja y primer nivel a doble altura.
Medios reportan que, además del cartel, en las inmediaciones del recinto ya se observan escombros y signos visibles de abandono, mientras que en la marquesina aún se lee el título de su último gran montaje: el musical “Todo el mundo habla de Jamie”, presentado en 2023.
De acuerdo con Radio Fórmula, junto al aviso de demolición se colocó una Cédula de Publicitación Vecinal con visto bueno del Instituto Nacional de Bellas Artes, que establece un periodo —del 21 de noviembre al 11 de diciembre— para que vecinos presenten inconformidades, conforme al Reglamento de la Ley de Desarrollo Urbano.
El Teatro Manolo Fábregas fue inaugurado el 18 de febrero de 1965 con la obra Cualquier miércoles, encabezada por María Félix, Fernando Soler, Silvia Pinal, Marilú Elízaga y el propio Manolo Fábregas. Desde entonces se consolidó como uno de los escenarios más importantes de la capital.
Crónicas teatrales y reportajes recientes recuerdan que el recinto fue construido, financiado y dirigido por Manolo Fábregas, conocido como “El Señor Teatro”. El actor dedicó varios años a levantar su propio espacio escénico en la San Rafael. El interior albergaba grandes candelabros, muros altos y detalles que buscaban emular a los teatros de gran formato de Nueva York.
En este escenario se presentaron figuras como Libertad Lamarque, Ángel Garasa, Mauricio Garcés, Claudio Brook, Héctor Bonilla, Raquel Olmedo, Julieta Egurrola y Mario Iván Martínez, entre otros.
Uno de los montajes más recordados es la versión mexicana del musical “El hombre de La Mancha”. Estrenada en 1969 con Nati Mistral, Claudio Brook y dirección del propio Fábregas, permanecería en cartelera más de 100 funciones. Esta obra consolidó al teatro como referente del musical en México.
La colonia San Rafael es uno de los corredores teatrales más importantes de la Ciudad de México. En ella se asientan recintos como el Centro Teatral Manolo Fábregas, el Teatro México y el Teatro Fernando Soler, así como el histórico Cine Ópera, hoy cerrado.
Vecinos consultados por Excélsior señalan que la demolición del Manolo Fábregas se ve como parte la gentrificación que desde años afecta a la colonia. En éste, en el que inmuebles con valor cultural son sustituidos por desarrollos inmobiliarios y proyectos de alto costo.
En redes sociales, colectivos culturales y cuentas especializadas en patrimonio urbano han compartido imágenes del aviso oficial. Califican el hecho como “un teatro menos” y lamentando la pérdida de “uno de los escenarios más importantes y emblemáticos del arte en México”.
La reacción vecinal mezcla enojo, tristeza y nostalgia. Para muchos, el inmueble no sólo es una sala de espectáculos, sino un hito barrial alrededor del cual se han tejido historias familiares, comercios, fondas, cafés. Aseverán que se pierde la identidad misma de la San Rafael como colonia teatral.
Aunque varias publicaciones en redes aseguran que el terreno se destinará a un edificio de viviendas, los documentos oficiales no detallan aún el tipo de construcción que sustituirá al teatro. Sólo se especifica la demolición total del inmueble y el procedimiento para que la comunidad presente sus inconformidades.
La falta de información clara ha alimentado la percepción de opacidad. Activistas como Salma Muñoz, citada por Excélsior, advierten que la San Rafael enfrenta un “severo problema de gentrificación”. Además, señalan que personas mayores están siendo desplazadas conforme suben rentas y se transforman predios con valor patrimonial.
Hasta ahora, ni el gobierno capitalino ni la alcaldía han anunciado públicamente un proyecto cultural alterno. Tampoco se conoce un esquema de integración del pasado teatral del inmueble en la construcción futura.
