
Si eres de los que le dan ‘copiar y pegar’ a lo que te entrega la inteligencia artificial, esto te interesa. anunció que pondrá una marca de agua invisible en textos generados por ChatGPT y Codex para usuarios de la Unión Europea, como parte de su respuesta a las nuevas reglas de transparencia de la Ley de Inteligencia Artificial (AI Act).
La compañía anunció que el despliegue comenzará durante las próximas semanas y que la señal permitirá a sistemas especializados identificar si un texto fue generado o procesado por una herramienta de OpenAI.
La medida no significa que aparecerá una etiqueta visible, un símbolo o una leyenda junto a cada respuesta. OpenAI utilizará textGrain, una tecnología que modifica de manera sutil el patrón con el que el modelo selecciona palabras o fragmentos. El resultado conserva la apariencia normal del texto, pero incorpora una señal que un detector puede buscar posteriormente.
La marca de agua no funciona como una etiqueta escondida dentro del documento. OpenAI explica que textGrain modifica las decisiones probabilísticas que el modelo toma al elegir entre palabras posibles, especialmente cuando existen varias opciones con significado similar. Al acumularse esas decisiones a lo largo de un texto, forman un patrón estadístico que puede reconocer un detector.
El sistema tampoco inserta caracteres invisibles, espacios adicionales, signos de puntuación extraños o tokens exclusivos para marcar el contenido. Copiar y pegar una respuesta no elimina ni añade elementos ocultos porque la señal está integrada en la selección de palabras.
Sin embargo, OpenAI advierte que la tecnología todavía tiene límites. Los textos muy cortos, las traducciones y las modificaciones extensas pueden dificultar la detección, mientras que un detector también puede cometer falsos positivos o falsos negativos.
Por ello, la compañía abrirá inicialmente el acceso a su detector a investigadores y organizaciones especializadas, en lugar de ofrecerlo de forma generalizada.
OpenAI no es la primera empresa de inteligencia artificial que incorpora marcas de agua en texto. Anthropic comenzó a explicar en agosto cómo aplicaría esta tecnología en Claude para cumplir con las obligaciones de transparencia de la Unión Europea.
La compañía señaló que los nuevos modelos de Claude lanzados desde el 2 de agosto de 2026 incluyen marcas de agua en sus textos y que la señal también se está extendiendo a modelos anteriores. A diferencia de OpenAI, Anthropic decidió aplicar el marcado a nivel mundial porque, según explicó, todavía no cuenta con una forma suficientemente durable de limitarlo por región.
Anthropic también asegura que la marca no contiene información que permita identificar al usuario, su organización o sus conversaciones. El sistema busca determinar la probabilidad de que Claude haya participado en la generación o procesamiento de un texto, pero no establece quién escribió una pieza, quién es su propietario ni qué proporción corresponde a una persona.
En paralelo, OpenAI desarrolla textGrain como una alternativa propia frente a tecnologías como SynthID de Google, DeepMind y TextSeal. La empresa asegura que sus pruebas encontraron un desempeño similar o superior al de SynthID para texto y que planea publicar textGrain como código abierto.
Google, por su parte, amplió el 7 de octubre el acceso a SynthID Detector, una herramienta que permite comprobar si imágenes, videos o audios contienen la marca de agua de SynthID. El servicio comenzó en 2025 con acceso limitado a periodistas, profesionales de medios e investigadores, y ahora está disponible globalmente en inglés.
La expansión también incorpora contenido generado con tecnologías de socios como OpenAI, NVIDIA y Kakao, además de Google. Sin embargo, SynthID Detector no funciona como un detector universal de inteligencia artificial: identifica señales específicas de SynthID.
En el caso de OpenAI, textGrain tendrá su propio sistema de detección, cuyo acceso inicial estará limitado a investigadores y organizaciones aprobadas. Por ahora, la implementación en ChatGPT y Codex está prevista para la Unión Europea. Los clientes de la API de OpenAI en todo el mundo podrán activar voluntariamente la marca en determinados modelos.
