
“Recuerdo perfecto cuando un pago internacional tardó casi 20 días en llegar. Fue desesperante. Y lo peor es que no tenía por qué ser así”. Así comenzó nuestra conversación Julián Torres Gómez, CEO y cofundador de Ontop. Aquella experiencia —tan común como frustrante en el mundo del trabajo remoto— fue el detonante de una plataforma que hoy opera en más de 150 países y busca resolver uno de los mayores retos de la globalización laboral: pagarle al talento internacional de forma rápida, segura y en cumplimiento con la ley.
Para Julián, el origen de la plataforma Ontop fue profundamente práctico. “Yo mismo viví la fricción. Sabía que el talento estaba allá afuera, pero pagarle era un laberinto”, explica. Entre bancos intermediarios, regulaciones locales y comisiones ocultas, los pagos internacionales podían tardar semanas y generar incertidumbre tanto para la empresa como para el trabajador.
Ese dolor operativo se convirtió en oportunidad.
“Si el trabajo ya es global, la nómina también tenía que serlo”, resume.
Ontop no solo procesa pagos. Ofrece una infraestructura que permite a empresas contratar talento internacional sin necesidad de abrir una entidad legal en cada país.
“Queríamos que una startup en México pudiera contratar a alguien en Colombia o Filipinas con la misma facilidad con la que contrata en su ciudad”, señala Julián. La plataforma gestiona contratos, cumplimiento normativo, facturación y pagos desde un solo lugar.
La nómina internacional implica entender marcos fiscales, laborales y de seguridad social distintos en cada país. Un error puede derivar en multas o sanciones.
“Uno de los mayores miedos de las empresas es incumplir sin querer”, dice Juliánen entrevista con Emprendedor.com. “Nosotros automatizamos el cumplimiento para que el cliente pueda enfocarse en crecer, no en descifrar leyes internacionales”.
Uno de los diferenciales que más destaca es la velocidad. “Antes, un pago internacional podía tardar hasta 20 días. Hoy podemos completarlo en menos de 15 minutos”, afirma.
Esta eficiencia no solo mejora la operación financiera, sino la relación con el talento.
“Cuando le pagas a tiempo a alguien que trabaja al otro lado del mundo, estás construyendo confianza”.
Ontop integra wallets digitales y soluciones financieras que permiten a los trabajadores administrar sus ingresos con mayor flexibilidad.
“No queríamos limitarnos a procesar pagos. Queríamos empoderar al talento global”, explica Julián. Esto incluye opciones para transferencias, manejo de divisas y herramientas financieras adaptadas al trabajo remoto.
La pandemia aceleró el trabajo distribuido y evidenció la necesidad de soluciones globales. “El talento dejó de estar limitado por el código postal”, comenta.
Hoy, empresas de todos los tamaños buscan contratar a los mejores perfiles sin importar la ubicación. “El acceso al talento global ya no es un lujo, es una ventaja competitiva”.
Ontop opera bajo un esquema transparente de precios y servicios integrados. “Queríamos eliminar la letra chiquita. La complejidad ya está en el mundo; no necesitamos agregarla al producto”, dice Julián.
El modelo combina tecnología, asesoría legal y procesos automatizados para ofrecer una experiencia clara tanto para la empresa como para el trabajador.
Las reseñas de usuarios suelen destacar la facilidad de uso de la plataforma. Para Julián, esto no es casualidad. “La experiencia importa. Si la plataforma es complicada, volvemos al problema original”.
La interfaz permite visualizar contratos, estados de pago y cumplimiento en tiempo real.
Empresas que utilizan Ontop pueden expandirse a nuevos mercados sin crear entidades legales locales. “Reducimos la fricción de entrada”, afirma.
Este modelo permite probar mercados, contratar talento estratégico y escalar operaciones con mayor agilidad.
Más allá de la tecnología, Julián insiste en el componente humano. “La tecnología debe resolver problemas reales de personas reales”.
Su liderazgo combina visión estratégica y sensibilidad operativa. “Si el trabajador no cobra a tiempo, hay un impacto directo en su vida. Eso no es un KPI; es una responsabilidad”.
Como toda startup, Ontop enfrentó obstáculos.
“Nada es lineal. Hay momentos de incertidumbre, de ajuste, de aprendizaje”, admite.
Sin embargo, la claridad de propósito fue clave. “Siempre supimos que estábamos resolviendo algo importante”.
Cuando le pregunto qué le diría a quienes quieren emprender en tecnología, Julián es directo: “Empiecen con un problema real. Si no duele, no es suficiente”.
También subraya la importancia de construir equipos sólidos. “No puedes globalizar tu producto si tu mentalidad no es global”.
Para el CEO de Ontop, el objetivo es claro: “Queremos que pagarle a tu equipo internacional sea tan natural como pagarle al local”.
En un entorno donde el talento ya no reconoce fronteras, Ontop apuesta por eliminar la última gran barrera: la complejidad operativa de la nómina global.
La historia de Julián Torres Gómez es la de un emprendedor que convirtió una frustración personal en una solución global. Ontop no solo simplifica la nómina internacional; redefine cómo las empresas piensan la contratación y el pago del talento remoto.
“Al final, se trata de confianza”, concluye Julián. “Confianza en que el trabajo se hará bien y en que el pago llegará a tiempo. Nosotros estamos aquí para garantizar eso”.


