
Mientras ministros, elecciones y mandatarios vienen y van, un residente de cuatro patas ha marcado una constancia inusual en el Reino Unido: el gato Larry. Este 15 de febrero, el famoso felino celebró 15 años desde que cruzó la emblemática puerta negra del número 10 de Downing Street para convertirse en el Chief Mouser, figura oficial encargada de cazar ratones y, con el tiempo, ganarse el corazón del público mundial.
Larry nació como gato callejero alrededor de enero de 2007 en Londres y fue rescatado por Battersea Dogs & Cats Home, un refugio que años después reconoció cómo su historia inspiró a otras adopciones felinas.
En 2011, el equipo de 10 Downing Street lo eligió para ocupar el cargo de Chief Mouser to the Cabinet Office bajo el gobierno de David Cameron, con la misión de controlar la presencia de roedores en el histórico edificio.
El título de Chief Mouser en realidad no solo implica cazar ratones, sino también representar una tradición centenaria: desde los años 1920 ha habido felinos en el gobierno británico dedicados a este rol, aunque Larry fue el primero en ostentar el título oficialmente en nombre del Estado.
Las funciones oficiales, según el sitio web gubernamental, incluyen recibir invitados, inspeccionar dispositivos de seguridad y evaluar la comodidad de los muebles antiguos para sus siestas, una descripción que ha generado tanto sonrisas como admiración pública.
Durante sus 15 años en Downing Street, Larry ha visto desfilar a seis primeros ministros británicos: Cameron, Theresa May, Boris Johnson, Liz Truss, Rishi Sunak y el actual Keir Starmer.
Su rol ha implicado convivir con las mascotas oficiales de algunos de estos líderes —incluyendo perros como Dilyn y Nova— aunque Larry ha mantenido territorios separados a los de los gatos que habitan en la residencia privada de Starmer.
Más allá de sus tareas, Larry ha ganado notoriedad mediática. Se le ha visto aparecer en momentos inesperados durante visitas de líderes mundiales, generando imágenes memorables que han circulado por agencias internacionales de noticias.
Su reputación como personaje no oficial pero influyente ha trascendido incluso a redes sociales, donde varias cuentas dedicadas al felino lo describen con humor y afecto, subrayando su rol como figura cultural británica.
A sus aproximadamente 19 años de edad, Larry continúa siendo un residente activo en Downing Street, con una agenda que combina momentos de vigilancia, descanso y apariciones públicas —como si su presencia fuera un recordatorio constante del paso del tiempo en la política británica.
Larry, el gato veterano del gobierno británico, llega a 15 años de servicio con una mezcla única de tradición, presencia mediática y encanto felino. Su historia —de callejero a ícono de Downing Street— no solo refleja una curiosidad cultural, sino también cómo un animal puede convertirse en un símbolo de continuidad en tiempos de cambio.





