
La cuenta regresiva para el inicio de la reducción gradual de la jornada laboral continúa avanzando en México. Después de la aprobación del calendario de implementación por parte del Gobierno Federal y la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS), las empresas comenzaron a revisar sus procesos internos para adaptarse a uno de los cambios laborales más importantes de la última década.
Frente a este escenario, la consultora EY señala que 72% de las organizaciones analizadas aún no ha ejecutado acciones concretas para preparar esta transición.
En este contexto, considero que el mayor desafío no estará solo en la reducción semanal, sino en transformar la manera en que se administra la productividad y, con ello, generar evidencia para posibles auditorías laborales.
Para la compañía, el control de asistencia dejará de ser únicamente un proceso administrativo para convertirse en una herramienta estratégica de cumplimiento, eficiencia y gestión del talento.
La conversación sobre la jornada de 40 horas suele centrarse en el número de horas trabajadas, cuando en realidad el cambio más profundo está en cómo las organizaciones administran ese tiempo.
Las empresas necesitarán visibilidad completa sobre asistencia, cargas de trabajo, horas extraordinarias y productividad para operar con mayor eficiencia y reducir riesgos frente a futuras auditorías laborales. El verdadero reto será gestionar mejor el tiempo disponible, no simplemente reducirlo.
La reforma también incrementará la necesidad de contar con registros electrónicos confiables que documenten el inicio y término de cada jornada laboral.
De acuerdo con los especialistas, estos registros serán fundamentales para acreditar el cumplimiento de horarios, validar el pago de horas extras y atender posibles revisiones de la autoridad.
Al mismo tiempo, la reducción de jornada obligará a las áreas de Recursos Humanos y Operaciones a identificar procesos repetitivos, automatizar tareas administrativas y fortalecer modelos de gestión orientados a resultados.
Plataformas integrales que concentran asistencia, vacaciones, permisos, desempeño y capacitación permitirán que las empresas cuenten con información centralizada para tomar decisiones más rápidas sin incrementar la carga operativa de los equipos.
La productividad dejará de medirse por presencia física y comenzará a evaluarse por resultados. Aquellas organizaciones que logren integrar asistencia, desempeño, capacitación y analítica laboral dentro de un mismo ecosistema estarán mejor preparadas para responder a un entorno regulatorio mucho más exigente.
La tecnología no sustituye la gestión; la hace más inteligente y permite que las personas dediquen más tiempo a actividades de mayor valor.
Según la OCDE, México continúa siendo uno de los países donde más horas se trabajan al año, con más de 2,100 horas anuales, por lo que la reducción de jornada representa también una oportunidad para impulsar modelos de trabajo más eficientes y que cuiden al trabajador.
Además, 75% de los trabajadores mexicanos padece fatiga por estrés laboral, de acuerdo con datos atribuidos al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

