
Una joven promesa laboral de unos 20 años falleció en julio tras trabajar casi 80 horas durante una semana en una de las cafeterías-panaderías más populares de Corea del Sur, la cadena London Bagel Museum. La noticia ha desatado un debate serio sobre la explotación laboral, la cultura del exceso de horas y la responsabilidad empresarial, luego de que el Partido de la Justicia progresista denunciara el caso y las autoridades iniciaran investigaciones formales.
El 16 de julio de 2025, un joven de 26 años, identificado por la prensa como Chung Hyo‑won, fue hallado sin vida en las instalaciones de alojamiento para el personal de la sucursal de Incheon de London Bagel Museum, donde participaba en la apertura de una nueva tienda.
Según el Partido de la Justicia, en la semana previa al fallecimiento, el empleado habría trabajado más de 80 horas. Su familia basó esta estimación en registros de transporte público, mensajes de KakaoTalk y horarios registrados.
El 15 de julio, un día antes de su muerte, el joven notificó a un amigo vía chat: “Aún estoy trabajando sin haber comido”. El día anterior declaró registro de entrada cerca de las 8:59 h y salida a las 23:54 h.
En Corea del Sur, la ley laboral establece que la jornada semanal no debe superar las 52 horas, salvo excepciones específicas. En este caso, el contrato que firmó el trabajador permitía hasta 14 horas extras por semana, lo que ya excede el límite legal.
La empresa —y los abogados de la familia— señalaron que la empresa no entregó de forma completa los registros de horas trabajadas, lo que obligó a la familia a recurrir a mensajes personales y registros de transporte para documentar la carga laboral.
Ante estos hechos, el Ministerio de Empleo y Trabajo de Corea del Sur ordenó investigar si hubo incumplimiento de la ley por parte de la empresa, incluidas denuncias de atraso en pago de salarios y exceso de horas trabajadas.
London Bagel Museum es una cadena surcoreana de panaderías-cafeterías que abrió su primera sede en Seúl en septiembre de 2021 y se convirtió rápidamente en un punto popular tanto para locales como para turistas.
En julio de 2025, la firma fue adquirida por una empresa de capital privado —JKL Partners— por alrededor de 200 mil millones de won. Algunos medios señalan que la presión por expansión pudo contribuir a los turnos excesivos.
El 3 de noviembre, la empresa y la familia del joven trabajador firmaron un acuerdo extrajudicial.
La empresa se comprometió a cooperar con las investigaciones y aceptó responsabilidad para cualquier hallazgo relacionado con la muerte. Los padres retiraron el reclamo de accidente industrial.
El abogado de la familia indicó que los mensajes del joven mostraban agotamiento extremo y jornadas sin descanso. En uno de ellos, relató que trabajaba «sin haber comido».
La familia enfatizó que no busca beneficiar del sufrimiento, sino llamar la atención sobre las condiciones laborales que permitieron que un trabajador tan joven llegara al límite de su resistencia. El reclamo apunta a cambios estructurales, no solo a una indemnización.
El caso ha generado reacciones políticas: el Partido de la Justicia organizó una protesta frente a la sucursal del negocio en el distrito Jongno de Seúl.
Además, ha reavivado el debate sobre la cultura del trabajo excesivo en Corea del Sur, conocida por sus largas jornadas, y ha puesto en evidencia cómo incluso empresas del sector retail/hospitality pueden caer en prácticas que llevan al límite a sus empleados.
Analistas opinan que la visibilidad del caso podría impulsar reformas laborales más efectivas.

