
La Copa Mundial de la FIFA 2026 será, sin lugar a duda, el mayor espectáculo de la historia del futbol, dentro y fuera de la cancha.
El despliegue de 48 equipos en 16 ciudades repartidas en tres países —Estados Unidos, México y Canadá— dará lugar a 104 partidos con una audiencia global estimada de hasta 6 mil millones de personas. Para la final se espera un récord de 1,500 millones de espectadores.
Esta oportunidad de oro de tener a millones de personas enganchadas a este evento marcará un antes y un después en el marketing digital.
Como profesional del sector, he hablado en artículos anteriores sobre el poder de las redes sociales para elevar eventos —ya sean musicales, deportivos o políticos— a niveles nunca vistos y generar una conversación digital en la que las marcas pueden interactuar directamente con sus públicos.
@fifaworldcup Only one more month until more goosebumps… #FIFAWorldCup ♬ LEGACY 2 – Ogryzek
Sin que aún haya comenzado el torneo, desde enero de este año, la conversación en torno al Mundial 2026 ha generado más de 767 millones de menciones en redes sociales, generando miles de millones de impresiones.
Solo en el último año se registraron 1.4 millones de publicaciones en TikTok bajo el hashtag #FIFAWorldCup, lo que representa un crecimiento en volumen de contenido de 2.6 veces respecto al año anterior.
Con el objetivo de convertirse en el destino principal de aficionados y creadores durante el evento, la FIFA firmó a comienzos de año un acuerdo con YouTube y TikTok, por el cual se convirtieron en plataformas preferentes del Mundial, lo que les otorga mayor acceso a la cobertura, incluyendo contenido original exclusivo.
@fifaworldcup Banger from Dos Santos. 🇲🇽 #FIFAWorldCup ♬ Brazil Phonk Rave – TREVASPURA
En general, casi el 70% de los aficionados navega por las redes sociales durante los partidos, mientras el 85% de los aficionados utiliza TikTok como “segunda pantalla” mientras ve un partido. No es una campaña de televisión con TikTok o YouTube como complemento. Las redes sociales convierten este evento deportivo en una gran conversación global antes, durante y después.
Por supuesto que las marcas no desaprovechan esta oportunidad irrepetible de llegar a audiencias masivas con campañas espectaculares y millonarias en redes sociales. La más reciente: Lego, con Messi, Cristiano Ronaldo, Vinicius y Mbappé armando la Copa Mundial; pero también Adidas, Visa y Coca-Cola con figuras como Lamine Yamal y J Balvin.
Estas campañas suponen presupuestos que la mayoría de las marcas jamás podrá igualar. Sin embargo, en las redes sociales cualquier marca, con la estrategia correcta, puede ser parte de la conversación global. Sin necesidad de derechos oficiales.
Aquí es donde las marcas medianas y pequeñas tienen una gran oportunidad. Mientras las grandes pagan fortunas para hacer campañas con los nombres más reconocibles del futbol mundial, artistas e influencers, existe un ecosistema de creadores de contenido que mantienen a diario la conversación en las redes sociales.
Estos creadores no tienen miles o millones de seguidores, pero sí la credibilidad de su comunidad.
Son esos microinfluencers que comparten predicciones, análisis, celebraciones, humor, historia de los mundiales o datos curiosos de las selecciones. Su audiencia no los sigue porque son famosos, sino porque les hablan directamente.
Las marcas medianas y pequeñas pueden identificar creadores cuya audiencia coincida con su cliente objetivo, diseñar contenido que aporte valor a la experiencia del aficionado y publicar en los momentos de máxima conversación: previo al partido, en el descanso y en los minutos posteriores al pitido final.
Esa ventana de tiempo es el prime time del marketing digital moderno, y está al alcance de cualquier empresa con una estrategia bien diseñada y creatividad. Los formatos que funcionan no son los que parecen publicidad. Son los que parecen contenido, siempre y cuando sea auténtico.
Cerca del 70% de los aficionados dice que es más probable que compre marcas que apoyan a sus equipos o atletas favoritos, y el 67% encuentra más atractivos a los patrocinadores vinculados a las competiciones que aman.
Los aficionados de hoy no son espectadores pasivos. Son cocreadores, curadores de contenido y embajadores espontáneos que buscan encontrar en las redes creadores con los cuales seguir la conversación sobre el deporte rey. Las marcas que los traten como tal serán las que conviertan este Mundial en algo más que una campaña puntual.

