
De un pequeño local de apenas unos metros cuadrados en el Centro Histórico de la Ciudad de México a una marca con planes de expansión e internacionalización. El Huequito representa una de las historias más claras de cómo la tradición puede convertirse en un modelo de negocio escalable. Hoy, la marca no solo inaugura una nueva sucursal, sino que acelera su apuesta por el modelo de franquicias en uno de los mercados más competidos: el de la comida mexicana.
La historia de El Huequito comienza en 1959, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, en un espacio tan pequeño que apenas cabía un trompo. Literalmente, un huequito. De ahí nació no solo su nombre, sino también una de las taquerías más emblemáticas de la capital.
Durante décadas, el negocio se mantuvo fiel a su esencia: tacos al pastor con una receta propia —distinta a la mayoría, sin piña ni cilantro— y una operación familiar que creció más por reputación que por expansión. El Huequito no buscó multiplicarse rápidamente, sino consolidarse como un referente gastronómico para locales y visitantes.
El verdadero punto de inflexión llegó más de medio siglo después. Con un mercado cada vez más competitivo y la llegada de grandes cadenas, la marca entendió que para sobrevivir necesitaba evolucionar. Así comenzó su transformación: profesionalización, estandarización de procesos y una visión clara de crecimiento.
En 2022, El Huequito dio el salto al modelo de franquicia. Esto implicó pasar de la tradición oral a manuales operativos, de la cocina artesanal a una cocina centralizada, y de la experiencia individual a un sistema replicable. El objetivo: mantener el sabor de siempre, pero con la consistencia de una marca escalable.
El Huequito recientemente inauguró una nueva unidad en Avenida Universidad en la Ciudad de México, como parte de su estrategia de crecimiento basada en franquicias.
Con más de 50 años de historia, la marca ha evolucionado de un negocio familiar a una empresa institucionalizada que busca competir con cadenas internacionales en el sector de alimentos.
Actualmente, El Huequito cuenta con 17 unidades en operación y planea abrir 10 más en la zona metropolitana durante 2026.
Cada nueva apertura genera alrededor de 15 empleos directos y activa una red de proveeduría de más de 20 empresas nacionales, lo que posiciona al modelo como un generador de valor económico local.
Como parte de su evolución, la marca ha implementado un proceso de rebranding para actualizar su imagen.
Esto responde a un cambio en el mercado, donde las nuevas generaciones valoran:
La empresa ya prepara su expansión hacia Sudamérica, lo que marca una nueva etapa en su crecimiento.
Este movimiento sigue la ruta de otras marcas mexicanas como Toks o El Fogoncito, que han llevado el concepto de tacos al extranjero.


