
Es cierto. La tecnología sorprende. Ahora sabemos de emprendedores científicos que están fusionando seres vivos con máquinas, resultando en un robot controlado por un hongo ostra. A esto se le llama robótica biohíbrida.
La estructura del hongo es similar a las raíces y produce señales eléctricas. Esto fue lo que utilizaron los investigadores de la Universidad de Cornell para crear un robot controlado por un hongo ostra, aprovechando también la sensibilidad de este ser vivo a la luz de día.
Un robot controlado por un ser viviente es posible porque los investigadores hacen crecer el micelio (que es una estructura de los hongos de apariencia similar a una raíz), en el hardware de la máquina. Así, los científicos están desarrollando el campo de la robótica biohíbrida.
Un robot biohíbrido es una máquina que utiliza tejidos biológicos para funcionar, a diferencia de los robots que son alimentados por electricidad convencional.
Los científicos buscan combinar estructuras biológicas vivas con materiales sintéticos para crear entidades en parte vivas y en parte artificiales. Sin embargo, los robots biohíbridos aún no salen del laboratorio.
La expectativa es que un día las medusas robot exploren los océanos; o que los robots impulsados por esperma sirvan para tratamientos de fertilidad; o que las cucarachas-máquina puedan encontrar sobrevivientes después de un terremoto.
Robert Shepherd es el líder del equipo de ingenieros y neurobiólogos que han diseñado y construido el robot biohíbrido controlado por un hongo. “La mayor parte del tiempo, la biología es mejor que el mundo artificial creado por el ser humano. Pues los mecanismos vivos funcionan con una precisión sorprendente”, asegura Shepherd.
La robótica biohíbrida es un esfuerzo por encontrar componentes en la naturaleza que podamos conocer, entender, controlar y aprovechar para que funcionen mejor los robots.
Robert Shepherd, neurobiólogo
Robert Shepherd es profesor de ingeniería mecánica y aeroespacial en la Universidad de Cornell. También es el encargado del Laboratorio de Robótica Orgánica de la institución. Él y su equipo comenzaron cultivando hongos ostra (Pleurotus eryngii) porque es una especie que crece fácilmente y rápido.
El hongo se cultiva en una placa de Petri que es un recipiente redondo de cristal con una tapa. Ahí se guarda el ser vivo que necesita entre 14 y 33 días para ser colocado en la estructura del robot. Enseguida, el robot biohíbrido puede empezar a moverse por el micelio del hongo que produce señales eléctricas.
Para la ciencia no está claro cómo es que los hongos producen señales eléctricas. Nadie lo sabe con certeza.
Andrew Adamatzky, científico de computadoras
La robótica biohíbrida no es fácil -asegura el equipo de investigadores de la Universidad de Cornell-. “No fue sencillo diseñar un sistema que pudiera detectar y utilizar las pequeñas señales eléctricas de los micelios para integrarlos al robot. Hay que asegurarse de que todo esté en la posición correcta pues los micelios son muy delgados”.
Los científicos han elegido a los hongos por su capacidad de reproducirse y mantenerse vivos. La robótica biobíbrida puede servir para el monitoreo de la agricultura o la exploración marina. Sin embargo, podrían alterar el hábitat, estando en un lugar donde no deberían estar.
Anand Mishra es el investigador asociado en el Laboratorio de Robótica Orgánica de Cornell. Él explica que una vez que los hongos se cultivan y comienzan a crecer, se envuelven alrededor de un electrodo, que es un conductor eléctrico.
Mishra diseñó una interfaz eléctrica que lee con precisión la actividad eléctrica de los micelios, que es la estructura de los hongos similar a una raíz. Luego, esas señales eléctricas son procesadas y convertidas en información digital que activa los sensores del robot para que pueda moverse.
Los robots biohíbridos son estimulados a través de luz ultravioleta. Sin embargo, a los hongos no les gusta mucho la luz.
Robert Shepherd, neurobiólogo
Es así como la robótica biohíbrida busca integrar organismos vivos con tecnología. La fusión entre naturaleza y máquinas es parte de lo que se conoce hoy en día.
