
El Súper Bowl dejó de ser únicamente un espectáculo deportivo para convertirse en un fenómeno cultural que transforma los hábitos de consumo en el país. Más allá del evento deportivo, la final de la NFL se vive como una auténtica fiesta que reúne a familias y amigos alrededor de la comida, la convivencia y la emoción del juego.
En este contexto, nos dimos a la tarea de observar cómo se preparan los hogares mexicanos para el Súper Bowl, identificando los productos que se vuelven protagonistas en las compras previas al partido.
De acuerdo con datos de la compañía, las papas fritas se consolidan como la botana estrella del Súper Bowl en México, seguidas de refrescos y bebidas alcohólicas como cerveza y tequila. También destaca una fuerte preferencia por formatos grandes y familiares, una tendencia impulsada tanto por conveniencia como por el deseo de compartir en reuniones en casa.
Tres entidades concentran el mayor volumen de compras relacionadas con el partido: Nuevo León, Ciudad de México y Baja California, donde el interés por el fútbol americano ha crecido de forma sostenida en los últimos años y se vive como una tradición anual.
Para muchas familias mexicanas, el Súper Bowl es más que un partido; es una excusa perfecta para reunirse, cocinar, compartir y disfrutar. Esto se refleja en cómo se preparan nuestros clientes. En Soriana queremos acompañarlos en esa experiencia, asegurando que encuentren todo lo necesario para vivir una tarde memorable, práctica y accesible.
El análisis también revela comportamientos que muestran cómo el Súper Bowl se ha convertido en una experiencia completa:
Con más de 46 millones de aficionados en el país, México se consolida como el mercado internacional más grande de la NFL, de acuerdo con datos de la liga correspondientes a 2025. Según Kantar México, en 2026 el 83% de los mexicanos planea ver el partido, con un gasto estimado por persona entre 500 y 1,000 pesos en consumo relacionado, lo que confirma el peso cultural y económico que este día ha tomado en la vida cotidiana.
